Google dedica su portada al holandés que habló por primera vez de las bacterias, microbios y espermatozoides

El famoso buscador de Google dedica hoy su ‘doodle’ animado a Antoni Van Leeuwenhoek (1632-1723) por el 384º aniversario de su nacimiento. Fue un microbiólogo holandés por casualidad. Se crió en el seno de una familia humilde y siendo adolescente se puso a trabajar en la venta de telas. Como le obsesionaba perfeccionar sus productos y las cosas pequeñas, este comerciante comenzó a experimentar con lupas hasta desarrollar su propio sistema de fijación para lentes biconvexas. Casi sin darse cuenta logró el microscopio más avanzado de la época, con el que puedo descubrir “pequeños animales” dentro de una gota de un lago. Lo que hoy en día se conocen como bacterias y microbios.

Antoni Van Leeuwenhoek está considerado el primer microbiólogo que ha existido. Diseñaba y pulía sus propios microscopios de lente única para desbloquear los misterios de todo lo que le rodeaba, desde trozos de queso a los complejos ojos de algunos insectos. También creó fijaciones para pequeñas lentes biconvexas montadas sobre platinas de latón. Se sostenían cerca del ojo, como los anteojos actuales. Era un curioso por naturaleza que quería ver todo aquello que se escapaba de la vista humana. Llegó a crear lentes con más de 200 aumentos con las que podía examinar capilares o fibras musculares.

Cuando descubrió esos “pequeños animales” en el agua escribió una carta a la Royal Society. Estaba maravillado con las bacterias y microbios, pero no fue lo único que pudo ver antes que nadie. Este especialista en telas fue la primera persona en hablar de los espermatozoides sin saber nada de ellos. Los describía como “animálculos muy numerosos en el esperma”. También contó ese hallazgo a la Royal Society a sabiendas que estaba desmontando las teorías de su época.

Este microbiólogo holandés falleció a los 90 años dejándose en su haber más de 500 lentes propias. Era reservado y no compartió con nadie el secreto de cómo construía sus propios microscopios. Tras su muerte se intentó reconstruir sus técnicas, pero hasta el año 1950 nadie logró mejorar las lentes de Van Leeuwenhoek.

La gran aportación de Antoni Van Leeuwenhoek a la ciencia hizo que la Real Academia Holandesa de las Artes y las Ciencias creara un premio con su nombre. Desde 1877 se entregan una medalla Leeuwenhoek cada diez años al científico que haya realizado la contribución más significativa a la microbiología.

Redacción, La Vanguardia  24/10/2016 07:02 | Actualizado a 24/10/2016 21:29

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