El catrín y la catrina que fueran un orgullo para la ciudad de Toluca por tres años y hasta protagonistas de la última película del agente 007, quedaron olvidadas y arrumbadas por la administración que encabeza Fernando Zamora Morales, entre muchas cosas que se le olvidaron al flamante director de cultura del ayuntamiento de Toluca, también se le olvidó proteger estas majestuosas obras de arte.


Con un costo de mas de 600 mil pesos, la administración pasada compró estas obras inspiradas en el arte de José Guadalupe Posadas, representante y creador de la famosa catrina mexicana. Las esculturas monumentales de cartón y fibra de vidrio eran exhibidas cada año en la Plaza de los Mártires de la ciudad de Toluca. En los últimos tres años, el catrín y la catrina se habían convertido en un emblema de la Feria Internacional del Alfeñique en Toluca.


Muchas cosas están siendo olvidadas en la administración de Fernando Zamora, como los actores originales de los paseos nocturnos en el Panteón de La Soledad, o la obra de “El fandango de los muertos” con la que la Universidad Autónoma del Estado de México participaba sin falta cada año, ante “este olvido” el alcalde solo se limitó a decir que su Director de Cultura era una persona muy “olvidadiza” y que lo exhortaba a pedir disculpas a la máxima casa de estudios mexiquense, lo cual nunca sucedió.


Es triste que en el 2016, la Feria Internacional del Alfeñique luzca tan poco atractiva para los turistas nacionales e internacionales e incluso para los locales, quienes están pensando en visitar atracciones tradicionales como las de Morelia y Guerrero en esta temporada de muertos.

Quien pagará más caro este desdén de la administración toluqueña son los comerciantes del alfeñique, quienes ya han reportado un inicio de ventas pobre, resultado de una feria deslucida que demuestra que al Ayuntamiento de Toluca le falta identidad, conocimiento, experiencia y respeto por este municipio.

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