No reveló dos propiedades que aún están a su nombre.

Las propiedades, ubicadas en el barrio de Coyoacán, fueron adquiridas en 2002, a un costo en aquel entonces de poco más de un millón de pesos. Hoy, con una cotización de $20 por dólar, tendrían un valor de 2.1 millones de pesos.

Pero no aparecen en su reciente declaración “3de3” que presentó en agosto pasado.

Así lo dio a conocer el diario estadounidense “The Wall Street Journal”; realizó una revisión de los registros públicos de la propiedad. En rigor la compra de los departamentos no fue ilegal, pero no da cuenta de tenerlos como parte de sus recursos.


El rotativo entrevistó al vocero del líder partidista, César Yáñez, quien explicó que ya inició los trámite para que sean registrados a nombres de sus hijos mayores pero esto se ha retrasado no ha sido formalizado debido a que su primera esposa, fallecida en 2003, no dejó testamento.

Para Max Káiser, experto en anticorrupción del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), “esto es una ofensa a la transparencia y a la honestidad. Él tiene la obligación de registrar los departamentos en su declaración”. Agregó que la ciudadanía “espera que (sus acciones) sean consistentes con su discurso”.

En su momento, López Obrador llegó a señalar que la declaración “3de3” era un “chiste” y no serviría para combatir de manera la corrupción. Cuando dio a conocer toda la documentación, aseguró no ser propietario formal de algún bien inmueble, que incluso no contaba con cuentas de cheque o tarjetas de crédito. Vía las redes sociales aseguró que “no tenía propiedades materiales, y lo que tengo se lo dí a mis hijos”.

Redacción Político.mx

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