CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A propuesta del PRI, la Cámara de Diputados –“en congruencia y responsabilidad con la ciudadanía”– pedirá a la secretaría general que no se le aumenten los 525 millones de pesos que solicitó para el próximo año.

Sólo como dato, al concluir la pasada legislatura y luego de las reformas estructurales, a los diputados se les incluyó un bono que sumaba los 500 millones de pesos, es decir, un millón de pesos de premio por cada uno, sin embargo, una vez que fue dada a conocer esa pretensión y exhibido el documento, se dio marcha atrás.

Esa cantidad es casi la misma que el PRI “generosamente” propondrá ahora que se decline para el próximo año.

Así, disminuirán 525 millones de pesos pero se embolsarán el año siguiente 7 mil 460 millones. Y los diputados seguirán ganando poco más de 120 mil pesos al mes y 169 mil pesos adicionales por presidir alguna comisión; por si fuera poco, por formar parte de la Mesa Directiva reciben otro recurso, del cual no rinden cuentas.

César Camacho Quiroz, coordinador de la fracción más numerosa de San Lázaro, anunció este día que únicamente se había propuesto un aumento con base en la inflación, para el año 2017, y siguiendo la inercia de los años precedentes, “planteamos la posibilidad de crecer en la misma medida de la inflación; esto es que, en términos reales, nos quedáramos con los mismos recursos que el año 2016, aunque en términos nominales se registraba un aumento”, pero dada la política de austeridad y los recortes que se han incluido en el Presupuesto de la Federación, es que los diputados pedirán quedar igual.

“Propondremos a la propia Comisión de Presupuesto que el crecimiento presupuestal de la Cámara de Diputados sea cero. Es decir, que no aumente el recurso disponible en la Cámara de Diputados, lo que en términos netos, en términos reales significaría una disminución respecto del año 2016.

“Creemos que esto deja salvaguardados los derechos y las condiciones de trabajo de las personas que laboran en la cámara, que no son diputadas ni diputados, en cuyo sentido de responsabilidad y profesionalismo descansa, en buena medida, la eficacia de esta Cámara del Congreso de la Unión”, justificó.

Camacho Quiroz también resaltó que, haciendo valer el peso de la bancada priista y de sus partidos aliados, “se pedirá a la secretaría general “no sólo mayor racionalidad sino aumentar el ejercicio de transparencia y rendición de cuentas al que cualquier Estado democrático debe atenerse”.

En el Presupuesto de Egresos se prevé para la Cámara de Diputados una bolsa de recursos por 7 mil 985 millones de pesos. De dicha cantidad sólo 525 millones serían adicionales al gasto de 2016.

Mientras, en el Senado de la República se ha solicitado un presupuesto de 4 mil 760 millones de pesos, de los que 330 millones son adicionales a los del presente año. Hasta el momento los senadores no han manifestado una disminución a su demanda.

Por otra parte, el Poder Legislativo considera los requerimientos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), pues ésta tiene una petición de 2 mil 275 millones de pesos, es decir, 155 millones de pesos más. Este órgano que encabeza Juan Manuel Portal sería difícil que disminuyera su petición, ya que se encuentra construyendo su nueva sede.

Los 525 millones de pesos menos que declinará la fracción del PRI, lo transferirá a programas de política social, así se lo harán saber a la Comisión de Presupuesto para que lo tome en cuenta a la hora de hacer los ajustes durante la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación. Además durante esa discusión, aseguró César Camacho, no permitirán reducción alguna en el rubro de política social.

“Creemos que es de elemental responsabilidad ser congruentes en este tiempo que las condiciones de dentro y de fuera demandan racionalidad y eficacia en el ejercicio del gasto”, sostuvo el priista.

La propuesta de disminución del gasto será llevada a la Junta de Coordinación Política (Jucopo) que encabeza el perredista Francisco Martínez Neri.

Redacción Proceso

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