• La empresa estadounidense LWG Consulting será la encargada de la nueva investigación por los hechos ocurridos en la guardería hace siete años.

La Procuraduría General de la República (PGR) admitió -a petición de los familiares de los 49 niños fallecidos y los 106 que resultaron heridos por el incendio en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora- que la empresa estadounidense LWG Consulting, con sede en Houston, Texas, investigue y determine el origen y causa del incendio ocurrido el 5 de junio del 2009 en la bodega contigua a la guardería.

La PGR informó que con esto se busca que tanto las víctimas como las familias afectadas por esos hechos puedan obtener más elementos para llegar a la verdad y el esclarecimiento de tan lamentables hechos. Desde el 19 de febrero del 2014, familiares de los menores había solicitado por escrito que se permitiera la investigación de la empresa estadounidense para determinar la causa del origen del incendio; esto, debido a que los peritajes mexicanos no fueron satisfactorios.

La insistencia de las familias, que también integran diversas organizaciones civiles, volvió a ser puesta por escrito en mayo del 2016 para la realización de un peritaje externo, pero considerando la participación de la empresa especializada de Estados Unidos.

Los afectados incluso solicitaron la intervención del grupo de trabajo de la Cámara de Diputados que da seguimiento a las investigaciones relacionadas con el caso de la Guardería, a quienes les insistieron en el desahogo de la prueba pericial, pero realizada por los expertos estadounidenses.

Debido a la insistencia y las peticiones hechas ante las instancias ministeriales y legislativas, peritos internacionales de la empresa LWG Consulting iniciaron los trabajos periciales para determinar el origen y causas que desencadenaron el incendio.

La procuradora, Arely Gómez manifestó que con esto se ratifica, con “hechos, su compromiso con la verdad y el esclarecimiento de tan lamentables hechos’’, cumpliendo con la exigencia de los familiares de los menores fallecidos y lesionados.

Redacción El Economista 

Advertisements

¿Qué te parece?