Clientes del bar Valhalla, ubicado en el Centro de la capital mexiquense, se vieron asombrados cuando el pasado viernes 2 de septiembre alrededor de veinte policías municipales ingresaron al establecimiento para realizar un operativo de cateo.

De acuerdo a testigos la revisión fue de forma agresiva y hasta de falta de respeto hacia las mujeres. Dicho cateo sólo fue hacia los clientes, pues en ningún momento se inspeccionó a personal del bar.

Al respecto el presidente de la Cámara Nacional de Restauranteros y Alimentos Condimentados en el Valle de Toluca (Canirac), Pablo Durán Gallestegui, señaló que en los cateos realizados por la policía municipal ellos funcionan como observadores, en especial cuando se llevan a cabo sin una notificación previa.

Estos cateos, dijo, son en beneficio de todos siempre y cuando exista una alerta o focos rojos, de lo contrario van en contra del establecimiento pues generan desconfianza en el cliente y espanta la afluencia.

Explicó que estos operativos son motivados de propias denuncias ciudadanas, al tiempo que adelantó una reunión con la Procuraduría Federal del Consumidor, el Servicio de Administración Tributaria y la Comisión para Prevención de Riesgos Sanitarios en la entidad a fin de establecer la operación de estos operativos.

En ese sentido, comentó que trabajarán para lograr que por lo menos se realicen en horarios que no afecten a los restauranteros, además que se buscará evitar abusos por parte de las autoridades u omisiones por parte de los restauranteros que, por desconocimiento del proceso, éste no se lleve de buena forma.

En caso de sufrir abuso de autoridad en la realización de algún cateo, indicó que las víctimas podrán acudir directamente a las instalaciones de la Canirac Valle de Toluca, ubicadas en Plaza Las Fuentes, avenida Benito Juárez, 913, Rancho La Purísima o comunicarse al  01 722 213 1971 para expresar su queja.

Redacción trespm

Advertisements