Considerado uno de los tenores líricos más notables y exitosos de las últimas décadas, Luciano Pavarotti, de quien mañana se conmemora su natalicio, incursionó en diversos estilos musicales, gracias a su virtuosa y potente voz.

Su mayor reconocimiento llegó cuando integró el selecto grupo de “Los tres tenores”, junto a Plácido Domingo y José Carreras, con quienes protagonizó conciertos multitudinarios, en los que mezclaban piezas clásicas, napolitanos y “hits” del dominio popular.

Pavarotti nació el 12 de octubre de 1935 a las afueras de la ciudad de Módena, Italia, en el seno de una familia de panaderos. Su padre, quien era tenor aficionado, le transmitió su pasión por la ópera y lo estimuló a comenzar sus estudios en el mundo del canto lírico.

Cuando cumplió nueve años, Luciano debutó cantando junto a su padre en la iglesia de su ciudad natal.

Los primeros pasos importantes de su carrera como cantante los dio en el Teatro de la Comuna y en el Teatro de la Ópera.

En 1955, junto a Arrigo Polo y Ettore Campogalliani comenzó a dar clases de canto, pues se licenció en el Magisterio; esto previo a dedicarse profesionalmente a la ópera.

El 29 de abril de 1961 realizó su debut como “Rodolfo” en la ópera La Bohéme, deGiacomo Puccini, en el Palacio de la Ópera de Reggio Emilia.

Además, fuera de Italia, en Dublín, se presentó con el duque de Mantua de “Rigoletto” , de Giuseppe Verdi, y dos años después actuó en Amsterdam, Viena, Zurich y Londres, hasta recalar en La Scala de Milán con motivo del centenario de Arturo Toscanini.

Durante su breve estancia en Dublín, cuando enfocó su carrera hacia el bel canto, el tenor italiano conoció a la soprano australiana Joan Sutherland, con quien formó un dúo para interpretar en Estados Unidos obras de Vincenzo Bellini y Gaetano Donizetti.

Hacia 1966 se consolidó internacionalmente en el Teatro Covent Garden de Londres, lugar en el que fue apodado como “Rey de la octava do” o “Rey del do agudo”, y seis años después, durante su gira norteamericana, se consagró en Nueva York con la producción de La fille du régiment, de Donizetti.

Los recitales multitudinarios de “Los tres tenores”, en los que compartía escenario con los reconocidos intérpretes Plácido Domingo y José Carreras, hicieron que se ganara el cariño del público.

Asimismo, los conciertos que realizó con motivo de los mundiales de fútbol de 1990, en las Termas de Carcalla; de 1994 en el Doger Stadium de los Ángeles, y el 1998 bajo la Torre Eiffel, en París, lo impulsaron al más alto nivel de popularidad.

El diario español El Mundo, en el obituario publicado en memoria de Pavarotti, indica que Ti adoro, su último disco publicado en 2003, fue su primera incursión en el repertorio no operístico, tras 15 años sin grabar un álbum.

Sus grabaciones incluyen colecciones de arias y recitales, un concierto en vivo en el Carnegie Hall y antologías de canciones napolitanas e italianas.

En el plano personal estuvo casado más de tres décadas con Adua Veronesi, mujer con la que tuvo a sus tres primeras hijas.

Tras su separación, en 2003 se volvió a casar con una mujer mucho más joven, su ex asistente Nicoletta Mantovani, con quien procreó una hija.

En mayo de 2004, en vísperas de su cumpleaños número 70, el tenor anunció “El tour del adiós”, compuesto por 40 conciertos en todo el mundo para despedirse de los fieles seguidores de su canto.

Murió el 6 de septiembre de 2007 en su ciudad natal, debido a un cáncer de páncreas.

Redacción el Universal 

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