Las autoridades de Seguridad Alimentaria (NVWA, por sus siglas en neerlandés) y de Aduanas holandesas informaron hoy de la detención de tres personas de nacionalidad española en el aeropuerto de Schiphol de Ámsterdam que transportaban hasta 259 reptiles en cuatro maletas, de los que diez murieron.

Las autoridades holandesas creen que los detenidos, que habían llegado al aeropuerto de Ámsterdam procedentes de México y se dirigían hacia España, intentaban introducir a los animales (serpientes, lagartos y tortugas) en Europa de contrabando, indicó la NVWA en un comunicado.

El valor de mercado de estos animales se estima en unos 80 mil euros.

La mayor parte de estos animales está protegida, como el lagarto chuckwalla, que vive únicamente en la isla mexicana de San Esteban, precisó la autoridad, que apuntó que los animales que han sobrevivido al viaje serán trasladados a un refugio adecuado.

Los detenidos han sido acusados de violar la ley neerlandesa de flora y fauna por no contar con los permisos necesarios para transportar a estos animales protegidos, además de crueldad hacia los animales al haber tenido que realizar tan largo viaje metidos en maletas.

La NVWA recordó que el comercio de especies protegidas está “estrictamente regulado a nivel internacional” por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES).

Este tratado contiene acuerdos sobre legislación, aplicación y vigilancia del comercio internacional de animales y plantas en peligro de extinción.

Así, un animal protegido solo pueden comercializarse si el vendedor tiene un permiso CITES, concluyó.