En una entrevista exclusiva con Forbes Latinoamérica, Hillary Clinton expresó su preocupación por los focos rojos que observa en México. Habló de la inseguridad que se vive en el país, de los reportes de tortura y de las desapariciones forzadas. También describió las primeras acciones que ejecutaría en la relación México-Estados Unidos.
Ciudad de México, 1 de septiembre (SinEmbargo).– La candidata demócrata, Hillary Clinton, expresó su preocupación por los focos rojos que observa en México. En entrevista exclusiva para Forbes Latinoamérica habló de la inseguridad que se vive en el país, de los reportes de tortura y de las desapariciones forzadas.
“México continúa luchando con graves problemas, sobre todo cuando se trata de seguridad. Me preocupan especialmente los reportes de torturas, muertes y desapariciones forzadas en todo el país”, dijo la candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos.
Forbes México compartió en su portal un adelanto de la entrevista a Cinton y que se publivará en las próximas ediciones impresas de este mes.
En un fragmento la demócrata consideró que el Estado de derecho debe ser fortalecido por los líderes en México.
“Los líderes de México son quienes al final deben tomar medidas para fortalecer el estado de Derecho y la gobernabilidad, para asegurarse de que sus ciudadanos se sientan seguros y confíen en las instituciones de su país”, dijo.
En entrevista vía correo electrónico con el periodista Jonathan Torres, Clinton compartió en exclusiva los planes que tiene para la relación México-Estados Unidos, en caso de ganar las elecciones el próximo 8 de noviembre.
“La reforma integral mantendrá juntas a las familias inmigrantes, integrará a millones de trabajadores a la economía formal, en la que pagarán impuestos y competirán en igualdad de condiciones”, mencionó.
“En mis primeros 100 días presentaré una iniciativa de ley ante el Congreso que incluya un camino a la ciudadanía, que arregle los retrasos de las visas familiares y fortalezca nuestra economía”, agregó.

La aspirante a suceder a Barack Obama hizo un llamado para que México y Estados Unidos aprovechen el poder de su proximidad y con ello impulsen una nueva era de asociación y prosperidad. No para construir muros.
“Como he dicho a lo largo de esta contienda, no podemos cerrarnos al resto del mundo, como propone Donald Trump”, explicó.
El reciente encuentro entre Enrique Peña Nieto y Donald Trump, en la residencia oficial de Los Pinos, alborotó los ánimos en torno de la relación México-Estados Unidos.
Hillary Clinton promovió el miércoles su política exterior ante electores republicanos en un discurso dirigido a la Legión Estadounidense, en el que criticó el viaje de Donald Trump a México al afirmar que “se requiere más que un esfuerzo para compensar un año de insultos e insinuaciones con efectuar una visita a nuestros vecinos durante algunas horas”.
Argumentó que ella defendería mejor los valores del país y protegería los intereses de seguridad nacional. En la convención anual del grupo de veteranos en Cincinnati, la candidata presidencial demócrata dijo que Estados Unidos es una “nación excepcional”, y acusó a su rival republicano de pensar que ese enfoque es “insultante para el resto del mundo”.

Clinton dijo que el país tiene una “capacidad única y sin paralelo para ser una fuerza de paz y progreso”. Puso en tela de juicio el respaldo de Trump a las fuerzas armadas y lo criticó por su viaje de último momento a México el miércoles, al afirmar que “se requiere más que un esfuerzo para compensar un año de insultos e insinuaciones con efectuar una visita a nuestros vecinos durante algunas horas”.
La candidata demócrata, que aparece al frente en muchas encuestas a nivel estatal y nacional, ha estado cortejando agresivamente a los republicanos y a los independientes desde la convención del partido.
Hizo énfasis en la experiencia que ella tuvo en la Comisión de Servicios Armados del Senado y como secretaria de Estado. El discurso fue promovido como uno que haría énfasis en “lo excepcional de los estadounidenses”, una idea de que Estados Unidos, como un ciudadano mundial “excepcional”, tiene una obligación moral de hacer avanzar la democracia en el mundo, en lugar de imponerla en contra de la voluntad de otro país.

El discurso versó en gran medida en torno al tema de un país con unas fuerzas armadas sólidas y que cuida de sus veteranos de guerra, temas de gran agrado para la audiencia de la Legión Estadounidense. Sus puntos de vista difieren de los de Trump, que en su discurso sobre su política exterior exhortó a que Estados Unidos se apodere del petróleo de Irak, su principal fuente de ingresos y uno de los pocos recursos naturales con que cuenta.

“El botín es para el ganador”, afirmó. El magnate ha prometido “Hacer a Estados Unidos grande de nuevo” y lograr que el país vuelva a una época en la que, desde su punto de vista, era más próspero y lleno de oportunidades.

–Con información de AP

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