Por Mónica Fragoso

De acuerdo con la Estrategia Nacional de Educación Cívica para el Desarrollo de la Cultura Política Democrática en México, del 2011 al 2015 se planteó como objetivo primordial la construcción de una democracia conformada por ciudadanos capaces de ejercerla de manera integral, a la par de la defensa de sus derechos civiles, políticos y sociales, y de concebirse como agente de cambio; por ello, el Instituto Nacional Electoral realizó el informe sobre la calidad de la ciudadanía en el país.

Éste tipo de información que suele ser muy reveladora, genera el espacio ideal para una gran reflexión en diversos temas democráticos; por ejemplo: la manera en que los ciudadanos percibimos a nuestro gobierno, la forma de correlacionarnos con diversos actores públicos, y la participación ciudadana.

Dentro de las principales conclusiones del informe encontramos que: el 42 por ciento de la población no confía en las autoridades; el 50 por ciento de personas que participaron en alguna actividad política, no obtuvieron el resultado deseado; el 49 por ciento de los mexicanos cree que los políticos no se preocupan por la gente; el 66 por ciento señaló que las leyes del país se cumplen poco o nada, y solo el cuatro por ciento considera que sí se respetan.

De estas cifras podemos deducir que existe un complejo e inacabado proceso de construcción de la ciudadanía, y en términos muy generales proviene de una desconfianza predominantemente de la autoridad y queda muy evidente la desvinculación social que ha afectado notablemente el desarrollo democrático de México.

Una democracia de calidad es una tarea compartida, se requiere de una suma de esfuerzos. Por ello, es importante contar con ciudadanos organizados que denuncien abusos y desvíos de sus gobernantes, que propongan e implementen soluciones a los problemas que les aquejan, y que se conviertan en un contrapeso del estado. En realidad, la oposición real en un sentido democrático, la hacemos todos los que observamos y sentimos los efectos de las decisiones gubernamentales, luego entonces es tiempo de participar, ¿no crees?