Quizá el Partido Acción Nacional (PAN) en el Estado de México se esté jugando la elección más importante de los últimos tiempos, las encuestas dejan claro que en la entidad hay una gran posibilidad para la oposición de ganar la elección a gobernador por primera vez.

Sin embargo dos corrientes empujan fuertemente y se verán las caras este próximo domingo, por un lado Víctor Hugo Sondón y por otro Óscar García, uno apoyado por los presidente municipales del Valle de México y otro por el grupo de Ulises Ramírez.
Ambas fuerzas se han mostrado a favor de una candidatura de alianza en las próximas elecciones del 2017, con algunas formas y modos diferentes.

Lo que les debe quedar claro a los panistas mexiquense es que no solo la alianza puede garantizar buenos resultados electorales el próximo año sino un candidato que sepa agrupar a las diversas corrientes que
integrarían esa alianza.

En pocas palabras alianza sin candidato o candidato sin alianza sería la fórmula perfecta para darle la ventaja Partido Revolucionario Institucional (PRI) que en estos momento también sabe que se está jugando una de sus cartas más fuertes para garantizarle el resultado electoral.

Sin pelos en la lengua el PAN es un partido pequeño con muchos seguidores, que requiere de una dirigencia comprometida a dar
resultados generales para atraer a las corrientes más distantes y generar las condiciones necesarias para no imponer candidatos ni
agendas personales; si algo ha caracterizado a este partido es poner candidatos a modo que lo único que han logrado es abrir completamente la puerta al PRI.

Queda para la reflexión.

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