Cabo San Lucas, BCS., 22 Ago (Notimex).- La adrenalina que se siente correr por las venas al enfrentar un incendio es como subirse a un paracaídas, señaló el teniente Juan Antonio Carbajal Figueroa, a cargo del primer Colegio de Bomberos a nivel nacional, que en breve se convertirá en la primera universidad que imparta la carrera de Ciencias del Fuego.

Desde 2002, el Colegio de Bomberos y Administradores de Emergencias de Cabo San Lucas promueve la formación de especialistas en todo el país, con validez oficial de la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal, para los interesados en formarse como bomberos profesionales que prestarán sus servicios de manera voluntaria.

“Somos el único colegio con reconocimiento de validez oficial ante la Secretaría de Educación Pública a nivel nacional”, informó Carbajal Figueroa, en entrevista telefónica.

Los estudiantes durante un año que dura la formación como bomberos, conocen el trabajo además de demostrar su condición física y mental. En la generación que concluye este 22 de agosto, Día del Bombero, terminarán seis cadetes, de un total de 50 que arrancaron el entrenamiento, entre ellos una mujer.

Se han capacitado en emergencias como servicio de atención pre-hospitalaria, rescate urbano, rescate de alta y media montaña, rescate automotriz, rescate acuático así como en la prevención y combate de incendios.

Los planes del colegio son convertirse en una universidad para impartir la carrera de Ciencias del Fuego y formar cuerpos profesionales, como en Europa y Estados Unidos, “y cambiar esa imagen cantinflesca del bombero en México por un licenciado o ingeniero formado de manera profesional”.

Refirió que “son muchas las materias que se deben manejar para alcanzar este nivel, además de tener pasión por servir y es justo que las autoridades nos reconozcan el trabajo, con un marco normativo en que se otorguen las prestaciones”.

El Cuerpo de Bomberos es una asociación civil que vive en gran parte de las donaciones en especie o aportaciones económicas del público que invierte en su seguridad.

Con 28 años de servicio en la corporación, indicó que “inicié desde abajo, con el paso del tiempo ascendí los grados hasta comandante de bomberos, en diciembre de 1998” y desde esa fecha encabeza la corporación, además de ejercer su carrera de abogado en un despacho jurídico.

Refirió que ha formado un buen equipo con licenciados en Derecho e ingenieros para desarrollar varios programas de impacto social con fines educativos, que han tenido buenos resultados e impactan a nivel nacional.

Además del colegio que dirige en la parte académica Rubén Rauda, el cual se pretende convertir en universidad, el Cuerpo de Bomberos certifica a los elementos de todo el país.

Señaló que han certificado a elementos de Baja California, Jalisco, Michoacán, Estado de México, Yucatán, Puebla y Veracruz, además de que la mayor parte del cuerpo de Cabo San Lucas está certificada.

La certificación es por medio del sistema Conocer de la SEP, con estándares de competencia para la labor de los bomberos, publicados en el Diario Oficial de la Federación.

La corporación recibió en 2010 el Premio Nacional de Protección Civil, luego del primer curso académico para bomberos profesionales, debido a que fue el programa educativo pionero con un manual documentado para formar bomberos profesionales y el registro de la primera escuela de este tipo ante la SEP.

“La escuela cumple toda la reglamentación de la SEP, con aulas, pupitres, pizarrones y profesores, en un tiempo breve se exigirá la preparatoria, porque el nivel será de una carrera universitaria”, resaltó.

Destacó que el colegio es multidisciplinario, “tiene al bombero como trunco común y se pueden especializar como paramédicos, rescatistas, guardavidas y especialistas en materiales peligrosos”.

Agregó que “cuando terminan sus estudios, la SEP emite un diploma con validez oficial en la República Mexicana, que es el único documento que le da soporte al bombero a nivel profesional”.

Por otra parte, indicó que la localidad de Los Cabos es pequeña, pero grande en movimientos de emergencia, por la actividad económica como destino turístico y tratarse de una zona de impacto de huracanes.

El 16 de septiembre de 2014, el huracán Odile tocó tierra con categoría tres y a su paso dañó casas y negocios. El cuerpo de bomberos tuvo la oportunidad de demostrar su organización y mantuvo la administración de la emergencia por decisión de los organismos empresariales locales, dijo.

“No había comunicaciones, las autoridades federales tardaron tres días en llegar y el cuerpo se mantuvo como centro de mando, al demostrar su capacidad de reacción y atender la emergencia”, expuso.

Relató que como bombero en 1990 vivió un gran incendio forestal que arrasó pastizales y casas cerca de Cabo San Lucas, en el que estuvo trabajando durante tres días.

“Me tocó abrir brecha, al terminar, una vez controlado el fuego, tuve una fiebre que me duró una semana y supe que esta era mi labor, la emoción sólo la entienden los que la viven”, expresó.

Además ha dirigido la actuación de sus elementos en incendios de casas y hoteles, “que es un trabajo duro y requiere de una labor en equipo de varias horas”.

Resaltó la importancia de que los ciudadanos se acerquen a los bomberos, no sólo a través de donaciones, sino en persona, con algún bocadillo o bebida y que convivan con ellos.

“Los bomberos somos la mano dura que trabaja en el cuerpo de protección civil en el momento de la emergencia y las condiciones en las que laboramos son paupérrimas”, aseguró.

Agregó que “vivimos de donaciones, muchas veces boteando, por la vocación de servir, pero necesitamos el respaldo de las autoridades para obtener equipo, remuneraciones y prestaciones sociales”.

 

Redacción Guadalupe Pineda Gutiérrez/Notimex

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