Río de Janeiro. Menos medallas que en Londres, disputas entre dirigentes, la plata histórica de la taekwondista María Espinoza y dudas sobre el desarrollo del deporte es lo que dejan a México los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Con tres platas, dos bronces y varios cuartos sitios, México tuvo algunas alegrías, pero no pudo cumplir con la meta de alcanzar las siete preseas de Londres 2012 (un oro, tres platas y tres bronces).

Guadalupe González consiguió una plata en 20 kilómetros marcha, que estuvo a dos segundos de ser oro. Así pasó a ser la primera mexicana en subirse a un podio en esa disciplina. Y, además, dio a México la primera medalla en atletismo desde la plata de Ana Guevara en los 400 metros de Atenas 2004.

Espinoza, una de las mejores deportistas mexicanas, se convirtió en la primera mujer de su país con tres medallas en Juegos Olímpicos.

Su plata en la categoría de más de 67 kilos se sumó a un oro en Pekín 2008 y un bronce en Londres 2012.

Germán Sánchez, subcampeón de los pasados Juegos en la prueba sincronizada, salvó de último momento a los clavados, que estaban a punto de irse sin nada, con una plata en plataforma de 10 metros.

Misael Rodríguez obtuvo, al fin, un bronce para el boxeo mexicano, que llevaba 16 años sin medalla olímpica, mientras que Ismael Hernández sorprendió con un inesperado tercer sitio en pentatlón moderno.

México necesitó esperar diez días para su primera medalla el 15 de agosto. Y tuvo que contener la respiración hasta el anteúltimo día para que, en una misma jornada, las dos platas de Espinoza y Sánchez y el bronce de Hernández le salvaran los Juegos.

Varios cuartos lugares -dentro de un total de 16 diplomas olímpicos- dejaron sentimientos ambiguos. Algunos, porque estaban destinados a ser medalla. Y otros porque nadie esperaba que se estuviera tan cerca de disputar un sitio en el podio.

Algunos de los cuartos sitios fueron el de Diego del Real en martillo, el amargo podio que se le escapó a la doble medallista olímpica Paola Espinosa en plataforma individual en los clavados y el feliz lugar de Alejandra Zavala en tiro con pistola a 10 metros.

“Hemos entrenado como no tienen una idea, muchísimas horas tanto en la alberca como en el gimnasio. Hemos agotado todas las herramientas que tenemos para estar bien en este momento. A veces salen las cosas, a veces no”, dijo Espinosa.

En taekwondo, Itzel Manjarrez y Carlos Navarro perdieron en la lucha por el bronce y en arquería Alejandra Valencia logró un muy buen cuarto lugar, pero decepcionó la subcampeona olímpica de Londres 2012 Aída Román.

En el estadio Mané Garrincha de Brasilia la sub 23 de fútbol no pudo refrendar el oro que había logrado cuatro años antes, al quedar eliminada en el cierre de la fase de grupos.

Y mientras en la piscina, el tatami, en el ring, en el caluroso cemento de Pontal donde se hizo la prueba de marcha y en el Sambódromo los deportistas peleaban por medallas, los dirigentes deportivos mexicanos también peleaban, peleaban y peleaban.

Las rivalidades que hay desde hace más de un año entre el Comité Olímpico Mexicano (COM), presidido por Carlos Padilla, y el titular de la Comisión Nacional del Deporte (Conade), Alfredo Castillo, arreciaron en Río con reproches mutuos y una fría distancia.

En México, en la prensa y en las redes sociales, donde se pasa de las más acérrimas críticas al aplauso en 140 caracteres con toda naturalidad, hubo un aluvión de cuestionamientos a los deportistas.

Padilla lo calificó de “bullying” y mandó a los atletas a apagar sus celulares.

Incluso hubo dolorosos comentarios contra la gimnasta Alexa Moreno, debutante olímpica de 22 años, por su figura y resultados, sin considerar que, al final de cuentas, es de las pocas gimnastas mexicanas que han llegado a Juegos Olímpicos.

Una de las cosas que quedó clara es que México necesita apostar, como lo ha hecho con mucho éxito Colombia, a un proyecto deportivo a largo plazo.

“En México hay mucho talento para cualquier deporte. Creo que, igual que lo pido para el vóleibol vale para todos los deportes: necesitamos objetivos reales a corto, mediano y largo plazo”, dijo el entrenador de la selección de vóleibol masculino, Jorge Azair.

“Nos hemos quedado muy cerca de las medallas, las que se han dado han sido por muchos esfuerzos aislados”, dijo, a su vez, la pentatleta Tamara Vega.

Padilla afirmó que impulsará al llegar la creación de un fideicomiso para el deporte con apoyo de empresarios como Carlos Slim y Alfredo Harp. “Desafortunadamente en nuestro país los cambios de mando en el deporte gubernamental impiden desarrollar los programas a largo plazo”, dijo en entrevista con dpa. La meta es crear un fideicomiso o patronato “que permita llevar a cabo un proyecto de 15 a 20 años”.

Redacción La Jornada 

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