En un fallo histórico, la sala regional de Toluca del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), anuló la elección municipal en San Felipe Orizatlán, Estado de Hidalgo; por diversas irregularidades, destacando primordialmente la violencia de género.

Dentro del análisis que realizaron los magistrados, consideraron que la utilización de expresiones que sugieren que a las mujeres no les corresponde involucrarse en política, contribuye a la generación de estereotipos inadmisibles de acuerdo a la legislación mexicana, y los tratados internacionales reconocidos por nuestro país.

Recordemos que la violencia política es una forma de violencia de género, cometida contra las personas activas en la vida pública, transformándose en una barrera fundamental para la participación de las mujeres en la toma de decisiones públicas, este tipo de violencia refuerza los roles de género tradicionales, donde las estructuras políticas son dominadas por los hombres, socavando así la calidad de la democracia y el pleno desarrollo de los derechos humanos de las personas; la violencia política es un problema generalizado desde los niveles municipal hasta el federal.

La violencia política contra la mujer se ha incrementado, por ejemplo: en el 2015, la Fiscalía Especializada Para la Atención de Delitos Electorales tenía 38 denuncias, para lo que va del año son 103.

Sin duda, la relevancia de establecer y respetar nuevas formas de convivencia en la sociedad genera que exista un respeto a nuestros derechos; el principio de igualdad entre hombres y mujeres garantiza que en una sociedad democrática todos gocemos de las mismas oportunidades para participar en la toma de decisiones públicas.