En su intento por satisfacer la demanda en el mercado, los agricultores están contribuyendo a la acelerada deforestación de los bosques en México.Estados Unidos tiene cada día más demanda de importación de aguacates desde México, lo que eleva su precio en el país y compromete a una mayor tala de árboles en el país para satisfacer las necesidades del mercado, lo que a su vez provoca mayor peligro para la mariposa monarca.

El estado de Michoacán es el mayor productor de aguacates del país. Para seguirlos produciendo, los agricultores incurren en la tala ilegal de pinos, para despejar el bosque, lograr mayor captación de luz solar y sembrar árboles de aguacate bajo las mejores condiciones.

“La deforestación lleva implícita la destrucción del hábitat de la mariposa monarca en el que abunda también la planta conocida como esclepsia curassavica, mejor conocida como flor de sangre o platanillo, en la que anidan los capullos de la mariposa y que es esencial para su reproducción”, indica un reporte de la agencia AP.

“Aunque aparentemente no tiran el bosque, abajo allí ya están los aguacates creciendo, y tarde o temprano terminan por cortar los pinos o tumbarlos por completo”, explicó a la AP, Mario Tapia Vargas, científico del Instituto Nacional de Investigación Forestal, Agricultura y Pesca de México.

“Empiezan raleando el bosque, lo van raleando, van podando los pinos para que no den mucha sombra al aguacate, y finalmente terminan por ahorcarlos… cortarles la corteza para que se sequen”, agregó.

Lo que es peor, Tapia Vargas indicó que los cultivos de aguacate usan casi el doble del agua necesaria para un bosque denso, por lo cual llega menos agua a los legendarios riachuelos y arroyos de Michoacán, de los cuales dependen la flora y la fauna locales. Una serie de eventos que dañan continuamente a la naturaleza.