Por: Mónica Fragoso

El Comité Ejecutivo del Comité Olímpico Internacional (COI), el día 2 de marzo del año 2016, estableció que por primera ocasión podrían participar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, Brasil, un equipo de refugiados, a quienes se les conocería con las siglas ROT (Refugge Olympic Team).

De ahí comenzó la búsqueda, se contactaron a los comités olímpicos nacionales para que identificaran a los atletas con potencial de participación para los Juegos de Río, y que se encontraran en calidad de refugiados debido a cualquier tipo de conflicto en su país natal;  en un principio se tuvieron a 43 deportistas que eran candidatos para formar parte de esa delegación, y no fue sino hasta el 3 de junio que el equipo se conformó por tan solo 10 atletas.

Para formar parte del equipo ROT, se verificó el nivel deportivo que implicaba el cumplimiento de estándares de alto rendimiento y de los requisitos para demostrar la calidad de refugiado verificado por la Organización de las Naciones Unidas, entre otros aspectos.

Este equipo de atletas refugiados se sometería a la normativa de los Juegos Olímpicos como cualquier otra delegación, con la excepción de que el costo de la preparación e indumentaria deportiva corrió a cargo de COI por medio de Solidaridad Olímpica Internacional, y la representación oficial sería la bandera olímpica y un estandarte diseñado por la artista Siria Yara Said, otra refugiada, el cual representa los colores de un chaleco salvavidas que simboliza la unión entre las personas que han huido de sus países con una sola misión…sobrevivir.

Finalmente la delegación de atletas ROT quedó integrada por cinco corredores de Sudán, 2 nadadores de Siria, 2 judocas de la República Democrática del Congo y un maratonista de Etiopía.

Independientemente de los resultados que obtenga la delegación, sin duda es un equipo que inspira, debido a que representan la situación por la que pasan 65 millones de personas en el mundo, en la que todos huyeron de la violencia, la persecución, el conflicto armado, etc.; y que solo hace falta una cosa para reponerse de cualquier situación difícil de la vida… soñar para luego trabajar muy duro y cumplir ese sueño; en esta ocasión “El tan anhelado sueño olímpico”.

Advertisements