Jahir Ocampo y Rommel Pacheco esperaron durante unos minutos en lo alto del trampolín para ver si repetían el salto.

Cuando sólo unas pocas décimas separan el éxito y el fracaso, la concentración es fundamental. Y el dúo mexicano de clavados sufrió este miércoles una trascendental distracción en la prueba de los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Jahir Ocampo y Rommel Pacheco se quejaron a los jueces de que una luz temporal en el andamiaje sobre la piscina se encendió súbitamente cuando estaban a punto de lanzarse desde el trampolín.

Al principio, pareció que los jueces iban a dejar a los mexicanos repetir el salto y así escalaron de nuevo hacia la plataforma de tres metros.

¿Qué son los círculos rojos en la espalda del nadador Michael Phelps y otros atletas olímpicos?
Jahir Ocampo y Rommel PachecoEPA
Un salto mejor los hubiera aupado quizás al cuarto lugar, pero no a las medallas.
Ocampo y Pacheco estaban arriba a la espera de que los jueces les dieran la señal. Pero nunca llegó. No les permitieron un nuevo intento.

Quizás un salto mejor no hubiera valido para lograr una medalla, pero tal vez sí para darles el cuarto puesto en lugar del quinto en la final entre ocho países.

“No cambiará nada”

“Lo íbamos a repetir, pero cuando estábamos arriba esperando por el silbatazo, anunciaron nuestro resultado y tuvimos que bajar de nuevo a protestar”, explicó Pacheco la curiosa situación.

El clavadista señaló que una una protesta ante la FINA (Federación Internacional de Natación) difícilmente tendrá validez.

“Podrían admitir que se equivocaron, pero eso no cambiará nada”, dijo Pacheco.

“La mona que debía estar enjaulada es hoy campeona olímpica en casa”: la historia de Rafaela Silva, la yudoca que superó los prejuicios

Al final cundió la resignación.

“No puedo culpar a la luz ni a nada. La verdad, son factores que están ahí y todos tenemos las mismas circunstancias”, agregó Pacheco, visiblemente frustrado por el resultado pero aceptando que nada cambiará.

“Hubiera querido hacerlo bien, hubiera querido repetirlo, pero la realidad es que las cosas sucedieron así y hay que vivir con eso”, se consoló Ocampo.

“Uno de los jueces incluso le fue a decir al juez árbitro que sí había afectado, pero creo que de su lado no sé notó”, sostuvo Pacheco. “Tampoco tuvimos la mejor competencia Jahir y yo”, reconoció.

El agua en la piscina de clavados se tiñó de verde y los organizadores no saben por qué
Reino Unido se llevó el oro por delante del dúo de Estados Unidos y del de China.

Por segundo día consecutivo, el agua de la piscina de clavados lució de color verde en lugar del azul transparente habitual. Los responsables siguen sin poder corregir lo que consideran como un problema debido al descenso de la alcalinidad.

Redacción BBC

Advertisements