Juan Martín del Potro no olvidará jamás el domingo 7 de agosto de 2016.

Un día que empezó de la peor manera, porque estuvo encerrado durante 40 minutos en un ascensor de la Villa Olímpica. Pero que lo terminó entre lágrimas… de felicidad, luego de un triunfo impactante, a expensas de  Novak Djokovic , el número 1 del mundo y gran candidato al oro en los  Juegos Olímpicos de  Río 2016.

La Torre de Tandil bajaba por el ascensor cuando un corte de luz en la Villa Olímpica lo sorprendió. Quedó allí, encerrado, sin posibilidad de comunicarse con nadie, porque no tenía señal en el celular. Apenas alcanzó a enviar un mensaje de auxilio ¿Qué hizo luego? La único que podía hacer: esperar. Se sentó en el piso y aguardó ayuda. Hasta tuvo tiempo de tomarse una selfie.

En ese lapso, y advertidos por el único mensaje que pudo enviar el tandilense, llegaron integrantes del cuerpo técnico y del plantel de los Gladiadores, la selección argentina de handball, además de Daniel Fidalgo, vicepresidente de la Asociación Argentina de Tenis, que acompaña a la delegación. El rescate no fue fácil, porque el ascensor había quedado entre pisos, pero finalmente lo lograron.

Eso sí: al menos, Del Potro tuvo varias horas para reponerse del mal momento y para prepararse para el partido con Djokovic.

Tras su victoria sobre el número 1 del mundo, destacó:

“Hoy sentí que volví a jugar al tenis, le quiero agradecer a todos, estoy haciendo un fuerte esfuerzo para volver a mi nivel. Enfrentar a un número 1 es especial y durante el partido empecé a sentir que mi derecha estaba bien, que el saque estaba funcionando, y gané en confianza. Luego, en el tie break arriesgué y me salió bien”.

“No existen imposibles, ayer lo hizo (Paula) Pareto cuando ganó su medalla de oro (en judo) y hoy me tocó hacer un gran partido ante el mejor del mundo. Disfruté mucho el clima que se armó en el estadio. La gente se había olvidado que le pegaba fuerte de derecha y cuando ellos vieron la paridad del partido, se dividió. Les agradezco a los Gladiadores, por ellos pude jugar”, bromeó.

Del Potro, que se había mostrado cauteloso antes del partido contra el serbio, expresó: “La verdad es que las molestias siguen estando, si agarrás mis estadísticas no metí ningún winner de revés, pero buscaré recuperarme. Igualmente, es un momento espectacular, que parecía imposible desde mi lesión”.

LA NACION

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