Talavera, Alfredo Talavera. Fiel a su apellido, así aspira a comportarse entre los tres palos de la selección mexicana, como una auténtica mayólica, aquella loza común de acabado vítreo en color blanco marfil.

Resistente, infranqueable, Talavera, el portero del Toluca busca en Río de Janeiro una revancha particular debido a que dos años atrás, durante el Mundial de Brasil, hizo parte de la plantilla mexicana pero no jugó un solo minuto.

En 2016 el experimentado portero de la selección olímpica mexicana tiene el desafío de ayudar a su país a conquistar la medalla de oro por segunda edición consecutiva de los Juegos Olímpicos.

Si conquistar en Londres 2012 la medalla de oro fue más satisfactorio con una victoria sobre Brasil por 2-1 en Wembley, repetir la hazaña en el llamado ‘país del fútbol’, y por qué no, sobre Neymar y compañía, sería un logro sin precedentes.

“Somos los campeones defensores y, para nosotros, eso es un camino a seguir, no una carga. Soñamos con repetir ese trayecto”, manifestó.
Sin presiones a la vista, el guardameta de 33 años, prefiere pensar y transmitir a sus jóvenes compañeros dos enseñanzas de profesión: que el fútbol es un juego, y hay que divertirse en la cancha.

“Tenemos que disfrutarlo como cuando éramos niños, pero ahora con madurez. Y así llegarán las victorias”, manifestó a la FIFA.com “Unos Juegos Olímpicos no los vives todos los días. Fui al Mundial de Brasil pero no tuve oportunidad de jugar y, ahora que me toca hacerlo, quiero disfrutarlo al máximo. Mi idea es divertirme, con responsabilidad por supuesto, pero divertirme”, puntualizó.

Alemania será este jueves el primer escollo del Tri Olímpico, que está tranquilo porque su portería está blindada con una loza auténtica, como la que fabricaban antiguamente árabes y españoles.

 

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