Del 2006 a la fecha 82 alcaldes en funciones, alcaldes electos y exalcaldes han sido asesinados violentamente en México. Aunque los crímenes se han presentado en 18 de los 32 estados, hay cuatro entidades: Oaxaca, Michoacán, Veracruz y Guerrero, que concentran más de la mitad de los casos.

Un estudio realizado por la Asociación Nacional de Alcaldes (ANAC) que documenta uno a uno los homicidios de los presidentes municipales en poco más de una década, evidencia que en lo que va de la administración de Enrique Peña Nieto ya van 35 ediles asesinados, y que dos años de su sexenio: 2013 y 2014, han sido de los más letales para los ediles.
Tan solo en 2016 ya suman seis los asesinatos (uno de ellos de un exalcalde), y tres han ocurrido apenas en los últimos quince días.

El presidente de la ANAC, Enrique Vargas del Villar, dijo en entrevista que es urgente que el gobierno federal trabaje en un protocolo especial de seguridad para los ediles, que entre otras cosas incluya la posibilidad de adquirir armas más poderosas para aquellos que se encuentren en zonas de riesgo, así como más recursos en seguridad.

Adelantó que el próximo lunes la Asociación se reunirá en la Secretaría de Gobernación con el comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales, para analizar la situación de seguridad de los presidentes municipales y acordar un plan de acción para atajar esta problemática.

De acuerdo con el recuento de la Asociación Nacional de Alcaldes, en poco más de una decena han sido asesinados 43 presidentes municipales en funciones, es decir mientras ocupaban ese cargo; a estos casos se suman siete alcaldes electos asesinados antes de que pudieran asumir el puesto, y 32 casos de ediles asesinados luego de que dejaron el cargo.

De estos homicidios 47 ocurrieron al sexenio de Felipe Calderón, mientras que con Enrique Peña Nieto ya van 35 homicidios.

En promedio se trata de ocho alcaldes y exalcaldes asesinados cada año, sin embargo, el balance en realidad muestra que ha habido años mucho más letales que otros.

Por ejemplo, en 2010 se registraron 17 homicidios, de los cuales doce fueron contra alcaldes en funciones, tres contra presidentes municipales electos, y dos más en contra de exalcaldes.

En cantidad de homicidios le siguen dos años que corresponden ya al actual sexenio: el 2013 en donde se registraron un total de 13 asesinatos, y el 2010 en donde el balance fue de diez casos.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) es el que acumula más gobernantes municipales asesinados: un total de 37 alcaldes y ex alcaldes asesinados que provenían de las filas de este partido. Se trata de casi el 45 por ciento de todos los casos registrados desde el 2006.

Luego le sigue el Partido de la Revolución Democrática (PRD) que ha perdido a 19 ediles de los cuales ocho estaban en funciones, uno era presidente municipal electo, y diez más estaban retirados.

El Partido Acción Nacional (PAN) acumula doce casos de los cuales ocho eran presidentes municipales en funciones cuando fueron asesinados, uno era más un alcalde electo y tres eran exediles.

Tres casos más corresponden a alcaldes y exalcaldes que ganaron la elección por el Partido del Trabajo (PT), y tres más eran de coalición de distintos partidos. A estos se suman dos alcaldes asesinados del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), dos de partidos locales del estado donde ocurrió el crimen, y dos elegidos pro usos y costumbres.

Finalmente hay un caso de un presidente municipal de Movimiento Ciudadano y uno más donde no se precisó la afiliación partidista del edil asesinado.

De los 82 homicidios registrados por la Asociación Nacional de Alcaldes, más de la mitad (42) se concentran en apenas cuatro estados del país.

Oaxaca es el estado con la mayor incidencia: quince casos en total de los cuales seis eran presidentes municipales en funciones, tres eran alcaldes electos y seis más corresponden a exalcaldes.

El caso más reciente corresponde a octubre del 2015 cuando el presidente municipal de San Miguel El Grande Tlaxiaco, Mario Sánchez Cuevas, fue encontrado sin vida en una barranca luego de haber permanecido doce días desaparecido. La Fiscalía del estado inició una averiguación por el homicidio de la que no se conocen los resultados.

Después de Oaxaca la entidad con más alcaldes asesinados es Michoacán con diez casos. De hecho, dicha entidad acumula el mayor número de presidentes municipales en funciones víctimas de homicidio con siete, a los que se suman tres casos de exalcaldes.

El último caso en dicho estado se registró en marzo de 2014 y fue el del alcalde panista de Tanhuato Gustavo Garibay García, quien fue acribillado en las puertas de su domicilio. Cabe señalar que en mayo de este año su esposa Gabriela Oseguera Gutiérrez también fue asesinada y su cuerpo arrojado en una carretera del estado.

Veracruz es la tercera entidad con el mayor número de alcaldes y exalcaldes asesinados con un total de nueve. El último caso ocurrió en mayo del 2015 cuando el exedil del municipio de Cuitláhuac, Ambrosio Borbonio Arne, murió tras recibir al menos ocho disparos en el interior de un negocio de comida.

En cuarto sitio se encuentra Guerrero que acumula nueve homicidios, de los cuales tres fueron contra presidentes municipales en funciones y cinco más en contra de exediles. El caso más reciente es el del alcalde de Pungarabato Ambrosio Soto Duarte, ocurrido apenas en julio pasado. El edil fue asesinado junto con su chofer tras ser emboscado por sujetos armados que le dispararon en más de 200 ocasiones a su vehículo.

Los otros estados en donde se han registrado los 40 asesinatos de alcaldes restantes son Chihuahua, Tabasco, Puebla, Nuevo León, estado de México, Durango, Tamaulipas, San Luis Potosí, Coahuila, Morelos, Zacatecas, Jalisco, Chiapas y Guanajuato.

Las entidades en donde no se ha registrado ningún homicidio de algún presidente municipal o delegado son la Ciudad de México, Colima, Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Aguascalientes, Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Tlaxcala e Hidalgo.

El presidente municipal de Huixquilucan Enrique Vargas del Villar, quien actualmente funge como presidente de la ANAC, dijo en entrevista con Animal Político que los tres homicidios que se han registrado en los últimos 15 días de alcaldes en funciones, sumados a las decenas de casos de los últimos años, hacen evidente que se necesita un protocolo especial de seguridad.

“Evidentemente la situación no es la misma para todos los presidentes municipales pero si es necesario que los que se encuentran en zonas de mayor riesgo, por ejemplo Michoacán o Tamaulipas, tengan condiciones especiales de seguridad y es algo que se tiene que trabajar con las autoridades” dijo.

El protocolo aún no está diseñado pero Vargas del Villar adelantó que este debería contemplar por ejemplo, que en los municipios enclavados en regiones donde opera el crimen organizado se permita a los policías llevar armamento de alto poder y además se incrementen los subsidios relacionados con el fortalecimiento de la seguridad.

A finales de julio la ANAC solicitó formalmente ala Secretaria de Gobernación una reunión para abordar este tema. Ya recibieron respuesta y será el próximo lunes cuando los alcaldes se reúnan como el comisionado de Seguridad Renato Sales para analizar la problemática y el plan de acción que se estaría poniendo en marcha.

“Este es un tema fundamental de gobernabilidad. El que un presidente municipal no pueda ejercer sus funciones significa un riesgo para el Estado. Esto se ve en el extranjero y arroja un panorama muy negativo por lo que es algo que debe corregirse de inmediato” dijo.

Redacción Animal Político