El catequista Lenin Moisés López Jiménez, su madre y varios feligreses encararon esta tarde al vicario de Pastoral de la Catedral de Oaxaca, Carlos Franco Pérez Méndez, acusado de violación agravada. El hecho provocó un enfrentamiento verbal entre los seguidores del sacerdote.

“Yo afirmo que el padre Carlos Franco Pérez Méndez me violó”, sostuvo el catequista, a lo que el presbítero respondió: “¡Soy inocente de la infamia cometida contra mi persona!”.

Entre gritos de “Pinche violador” y “No huyas, dame la cara”, el vicario de la Catedral –detenido el pasado viernes 15– abandonó la conferencia de prensa a la que había convocado en el Centro de Pastoral Social para “dar a conocer la verdad”.

Luego de que el juez cuarto penal Juan Gómez Ríos otorgó el auto de libertad al sacerdote por falta de elementos para procesarlo por el presunto abuso sexual agravado, el catequista afectado salió a las calles para exigir justicia y denunciar que en el proceso hubo muchos testimonios falsos, entre ellos el del propio vicario y el del arzobispo José Luis Chávez Botello.

El sacerdote, por su parte, salió a dar la cara para denunciar que fue acusado injustamente. “Fui objeto de violaciones a mis derechos humanos, de un enjuiciamiento, sentencia y linchamiento a través de los medios de comunicación, ya que personajes dieron por ciertos hechos que nunca sucedieron, afectando mi nombre, a mi familia, la feligresía, mi ministerio, mi arzobispo y mi arquidiócesis”, dijo.

Y tanto el cura como el catequista se quejaron de la Fiscalía General de Oaxaca y del juez Juan Gómez Ríos.

De acuerdo con el vicario, la autoridad encargada de la procuración de justicia le negó en principio el derecho a la intervención legal y después a aportar las pruebas para demostrar su inocencia. “Comprendí la fragilidad del ser humano ante el abuso de poder”, apuntó.

A su vez, el catequista manifestó que aunque aportó demasiadas pruebas, el arzobispado se niega a dar pruebas, como los videos de las cámaras de seguridad de la Catedral que no ha querido proporcionar. “No los quieren sacar a la luz porque ahí esta todo, hay evidencias que en ese curato entraban y salían jóvenes a altas horas de la noche”, apuntó.

Según el expediente penal 274/2016, la denuncia por violación fue presentada el 29 de marzo de 2016 por el joven catequista que prestaba sus servicios en diversas parroquias y que hace cuatro años, en 2012, llegó a la Catedral de Oaxaca.

Los presuntos hechos ocurrieron la madrugada del 25 de marzo pasado.

De acuerdo con la víctima, después de tomar mezcal, Pérez Méndez empezó a acariciarlo y lo jaloneó; luego él se golpeó la cabeza y después no supo qué pasó.

El vicario de Pastoral de la Catedral de Oaxaca fue detenido por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) y trasladado al Centro Penitenciario de Miahuatlán de Porfirio Díaz por su probable responsabilidad en la comisión del delito de violación equiparada agravada, pero antes de que venciera el término constitucional, el juez le otorgó la libertad.

Desde el pasado 10 de abril, Carlos Franco Pérez Méndez fue separado de su cargo eclesiástico “como medida preventiva” y con el fin de facilitar las investigaciones civiles y eclesiásticas, de acuerdo con el arzobispo José Luis Chávez Botello.

La coordinadora de Proceso Evangelizador de la Catedral, Laura Antonio Zaragoza, encaró al sacerdote porque “la verdad estamos indignados, primero, por el dictamen que dio la justicia. No cabe duda que por eso muchos proceden de otra manera (hacerse justicia por propia mano). Hoy nos damos cuenta que justicia no la hay”.

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Añadió: “A mí me consta, porque yo lo encontré (a Lenin Moisés López Jiménez), que lo que él declaró yo lo afirmo, es la realidad. El padre Carlos lo violó, abuso de él, lo golpeó y lo violó”.

La mujer dijo que un principio pensó que había sido una simple borrachera, pero ante la negativa a entregar los videos de las cámaras de la Catedral “es porque algo esconden”.

“¿Por qué no quieren entregar los videos? Y ahora hay que soportar estas injusticias cuando muchos se quedan callados”, subrayó.

Destacó que Lenin tuvo el valor de hacer a un lado el estigma o que lo critiquen, “y todo para que la justicia hiciera esto con el poder de monseñor José Luis, porque estoy segura que acá se soltó dinero para comprar al juez”.

En plena semana santa, relató, “tuvimos que ver el vía crucis de Lenin”, a quien encontró en un cuarto del curato, en la parte de arriba, “todo ido, con el pantalón roto, había vómito y heces fecales. Mi ahijado no coordinaba bien y el padre Carlos declara otra cosa”.

Y Lenin sostiene que el padre Carlos dio varias versiones durante el proceso, porque inicialmente “dijo que la cosa había pasado entre yo y mi amigo, que yo y él tuvimos sexo consensuado. Y luego dijo que después de que pasó eso nos corrió de la Catedral y nos dijo que no nos volviéramos a presentar, y yo tengo pruebas de que tres días después me mandó mensajes y pedía que regresara a Catedral  y me reincorporara a mi servicio”.

Entonces queremos desenmascarar aquí al padre de los falsos testimonios, agregó la coordinadora de Proceso Evangelizador de la Catedral.

“Otra cosa que exige la justicia es que no es la primera vez, sino que hay otras veces que (Pérez Méndez) ha intentado abusar de otras personas, pero por miedo no se presentan ante un juzgado, por el poder de la arquidiócesis.

“Don José Luis dijo que nos iba apoyar cuando no fue así. Y el padre Lorenzo Fannelli tampoco hizo nada y no pasó nada”.

De acuerdo con Lenin Moisés, ha servido 17 años a la Iglesia. “Llevo cuatro años en Catedral y esa noche terminamos a la una de la mañana. Por eso decidí quedarme. No pensé que el padre se iba a quedar y comenzó a hacerle cariños a mi compañero, le tocó la entrepierna y la espalda. Mi compañero estaba mal por tomar mezcal y no me podía ir. Luego quería pasar a ver a mi amigo. Y quería entrar en otra actitud, tuvimos una discusión fuera del cuarto y me golpeó con la parte de la esquina de la puerta y ahí es hasta donde recuerdo.

“Cuando desperté, desapareció mi camisa y otros hechos y yo afirmo que él me violó”, insistió.

La víctima advirtió que aun cuando la justicia haya fallado a favor del sacerdote, “lo vamos a hacer (seguir en otra instancia) porque muchos chicos están en peligro, entonces, lo que exijo es destituir al sacerdote para evitar que siga dañando a otros más”.

Finalmente, Laura y Lenin responsabilizaron al arzobispo Chávez Botello y al padre Carlos Franco de lo que pueda sucederles.