Ocoyoacac, Méx. “Yo seré feliz el día que México sea feliz”, exclamó como deseo de cumpleaños el presidente Enrique Peña Nieto ante unos 3 mil paisanos del Valle de Toluca y hasta donde de nuevo llegaron Las mañanitas, el pastel, parabienes y bendiciones.
Tras haber estado a su llegada en medio de porras y saludos, así como la impresión de decenas de fotografías con los asistentes (como lo hace comúnmente en los actos masivos), el presidente Peña dijo en su discurso: “yo también me llevo la memoria fotográfica de esta etapa de mi vida, que ha sido un privilegio de poder dedicar mi pasión, entrega y responsabilidad a servirle a México “.

En su mensaje, Peña Nieto destacó la importancia de estas obras que pareciera “siempre han estado ahí”, pero que en realidad han implicado un esfuerzo y visión “de lo que se quiere construir, un plan maestro para mejorar la conectividad y competitividad”.

Añadió: para que el país siga atrayendo mayores inversiones, el país debe estar bien comunicado porque si las empresas no encuentran una buena infraestructura de comunicación difícilmente van a invertir porque el costo de producción se eleva.

Por el contrario, disponer de esas facilidades como mejores carreteras, se baja su costo y posibilidades de competir, indicó.


Convino en que específicamente la vía Ciudad de México-Toluca “se fue saturando” y ahora, la nueva autopista permitirá hacer menos tiempo entre las dos capitales, pues se trata además de dos de las más importantes zonas metropolitanas más importantes del país.

“Son obras que hablan del compromiso de este gobierno por elevar la calidad de vida de la población “, aseguró entonces.

Decidir estas vías, dijo también, se surge de manera espontánea. Son producto de planear y proyectar el crecimiento del país.


Redacción La Jornada en línea