Washington— Donald Trump anunció ayer que eligió al gobernador de Indiana, Mike Pence, como compañero de fórmula. El anuncio buscaría atraer experiencia política y buena fe conservadora a su campaña como virtual candidato presidencial republicano. Trump anunció su decisión en Twitter la mañana de ayer, coronando unas 24 horas frenéticas de conjeturas sobre su elección.

Trump precisó que él y Pence ofrecerán una conferencia de prensa en Nueva York el sábado por la mañana para dar detalles de su campaña contra la demócrata Hillary Clinton y quien la acompañe como compañero de fórmula en las elecciones de noviembre.

El magnate de los bienes raíces le ofreció a Pence competir por la vicepresidencia el jueves y el gobernador tomó un vuelo a Nueva York a la espera de que el anuncio se hiciera, según una fuente republicana enterada de las gestiones, que pidió no ser identificada debido a que no estaba autorizada para hablar en público sobre el tema.

Sin embargo, poco después de que Pence llegó a Nueva York, Trump anunció bruscamente que decidió posponer su anuncio a causa del ataque mortal en Niza, Francia, que dejó más de 80 muertos.

El candidato dijo en varias entrevistas televisadas el jueves por la noche que no había tomado una decisión “final, final”, lo que dejó abierta la posibilidad de que Trump, conocido por su carácter errático e impredecible, cambie de opinión.

En una entrevista con Fox News el viernes por la mañana, el jefe de la campaña de Trump, Paul Manafort, descartó los rumores de que Trump tomó una decisión y luego se arrepintió.

El retraso provocó conjeturas, pero millonario puso fin a los rumores ayer cuando tuiteó que estaba “contento” de anunciar a Pence como su número dos.

Pence dijo en Twitter que se sentía honrado de aceptar competir como compañero de fórmula de Trump y de “trabajar para hacer grande a Estados Unidos de nuevo”.

Pence, un conservador de 57 años de edad, sirvió seis mandatos en el Congreso antes de ser elegido gobernador y podría ayudar a Trump en las negociaciones con los legisladores. Pence es respetado por los cristianos evangélicos, sobre todo después de que promulgó una ley que según sus críticos permitiría a las empresas denegar el servicio a los homosexuales por razones religiosas.