• Afecta sensiblemente todos los aspectos de su desarrollo humano y evidencian la persistencia de relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres, así como estereotipos y patrones culturales.

Los adolescentes que viven en una familia caracterizada por ejercer la violencia en sus relaciones tienden a estar más involucrados en incidentes delictivos, consumo de drogas, conductas criminales, comportamientos antisociales, bullying y violencia intergeneracional, señalaron los profesores e investigadores de la Universidad Autónoma del Estado de México, Arturo Enrique Orozco Vargas, Leonor Guadalupe Delgadillo Guzmán y Leonor González Villanueva.

Al hablar de los “Efectos de la violencia de pareja en el desarrollo infantil y la maternidad: Un estudio comparativo entre madres mexicanas y madres hispanas en los Estados Unidos”, los universitarios destacaron que en México, la mitad de las mujeres, jóvenes y niños padecen algún tipo de violencia que afecta sensiblemente todos los aspectos de su desarrollo humano y evidencian la persistencia de relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres, así como estereotipos y patrones culturales.

Sostuvieron que la problemática originada a partir de la violencia de pareja en las mujeres y sus hijos tiene como resultado, principalmente, comportamientos disruptivos o antisociales, características que señalan estrés, ansiedad, depresión o autopercepciones negativas sobre el rol que desempeñan, también falta del cumplimiento de expectativas sociales, culturales y familiares.

Los universitarios indicaron que según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, reportada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el panorama de violencia contra las mujeres en México es revelador.

Abundaron que el tema de violencia en la pareja representa algo que hoy en día no debe desconocerse y por el contrario, las cifras estadísticas revelan una alta presencia, con sus respectivas consecuencias e impacto a nivel individual, familiar, laboral y social, que transforman este fenómeno en un problema público, preciso de investigar y difundir.

La violencia de pareja, puntualizaron, es considerada un factor perjudicial para el desarrollo emocional, conductual y cognoscitivo de los niños. “De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, en todo el mundo alrededor de 275 millones de niños viven expuestos a las consecuencias directas de la violencia de pareja”.

En este contexto, Arturo Enrique Orozco Vargas, Leonor Guadalupe Delgadillo Guzmán y Leonor González Villanueva concluyeron que se estima que entre 25 por ciento y 70 por ciento de los niños de familias en las que se producen episodios de violencia manifiestan problemas clínicos de conducta, especialmente problemas externos, como conductas agresivas y antisociales.