Una persona que los consume generalmente no tiene el mecanismo de saciedad o no alcanza el mismo grado de saciedad que cuando ingesta glucosa naturalmente, así que terminan teniendo mayor ingesta de calorías, pues no se sienten satisfechos.

Los edulcorantes artificiales, considerados una alternativa para pacientes con diabetes, no son sustancias necesariamente inocuas, pues su consumo produce cambios hormonales en la flora bacteriana y en la saciedad de los consumidores, señaló el investigador de la Universidad Autónoma del Estadio de México, José de Jesús Garduño García.

            Al participar en el Segundo Curso de Hábitos Alimenticios, Peso y Metabolismo, organizado por el Centro de Investigación en Ciencias Médicas (CICMED) de la UAEM, destacó que los sustitutos de azúcar, creados originalmente como una alternativa para pacientes con diabetes mellitus, han demostrado no ser tan inofensivos.

            Al hablar de los efectos metabólicos de los edulcorantes artificiales, el especialista de la Máxima Casa de Estudios mexiquense subrayó que la diabetes ocupa el primer lugar de causas de muerte en México y representa un impacto económico anual aproximado a los siete mil 800 millones de pesos.

            El integrante del Cuerpo Académico “Salud en el Universitario” puntualizó que en 2011 padecían esta enfermedad 366 millones de personas en todo el mundo y se estima que en 2030 esta cifra aumentará a 552 millones, lo que representa un incremento de 51 por ciento de la población.

            En general, dijo, se cree que los edulcorantes son sustitutos saludables para los azúcares, debido a que proporcionan sabor dulce sin calorías o efectos glucémicos, pero el uso en grandes cantidades conduce a un aumento del riesgo para el cáncer de vejiga en humanos.

Sin embargo, José de Jesús Garduño García reconoció que una determinación más precisa del consumo no es posible, debido a que muchos edulcorantes artificiales se combinan en productos alimenticios actuales.

            Con el creciente número de casos, aparición en edades tempranas, tratamiento insuficiente y diagnóstico tardío, además de un impacto económico de la enfermedad y de sus complicaciones, afirmó, la diabetes hoy es considerada como el principal problema de salud en México.

Concluyó que diversos estudios revelan que los edulcorantes pueden cambiar ciertas situaciones enfocadas al metabolismo de la glucosa y también enfocadas a la saciedad. Entonces, dijo, una persona que los consume generalmente no tiene el mecanismo de saciedad o no alcanza el mismo grado de saciedad que cuando ingesta glucosa naturalmente, así que terminan teniendo mayor ingesta de calorías, pues no se sienten satisfechos.

Advertisements