LA HABANA, Cuba, jun. 23, 2016.- El Gobierno de Colombia y la guerrilla izquierdista de las FARC  firmaron este jueves un histórico acuerdo para decretar el cese al fuego bilateral y definitivo entre las partes, un pacto que marcará el fin de la confrontación armada más antigua del hemisferio.

El acuerdo, denominado “Fin del Conflicto”, incluye también el abandono de las armas, garantías de seguridad y la lucha contra las organizaciones criminales denominadas como sucesoras del paramilitarismo, así como la persecución de conductas criminales que amenacen la implementación de los pactos.

El cese al fuego y de hostilidades permitirá el silencio definitivo de los fusiles antes de que las partes firmen el acuerdo definitivo de paz y significa la renuncia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a su lucha armada de 52 años.

Es la primera vez desde 1984 que un gobierno de Colombia y el grupo guerrillero pactan un cese bilateral.

“Esperamos que esta firma, que es un símbolo de que América Latina se consolida como una Zona de Paz, abra la oportunidad de una firma definitiva”, dijo el presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, poco después de aterrizar en La Habana.

Sánchez Cerén, uno de los principales dirigentes del partido del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), es uno de los participantes en la ceremonia de la firma del pacto que se realizó en La Habana, bajo la presencia del mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, y el máximo líder de las FARC, Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”.

“La diplomacia de la paz debe ser la que marque el tiempo histórico”, dijo a periodistas en Cuba el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. “La paz de Colombia es la paz de todos”, agregó el mandatario, que enfrenta una profunda crisis marcada por la elevada inflación, una recesión económica y escasez de bienes de primera necesidad.

El Gobierno de Santos y las FARC están en la recta final de una negociación que se inició a finales del 2012 en Cuba con el propósito de acabar la violenta confrontación que ha dejado 220.000 muertos y millones de desplazados.

A pesar de los obstáculos en más de tres años de instalada la mesa de diálogo en Cuba, el Gobierno y el grupo rebelde lograron acuerdos previos sobre mecanismos para dar acceso a la tierra a los campesinos pobres, la transformación de la guerrilla en un partido político, justicia, lucha contra el narcotráfico, desminado y búsqueda de desaparecidos.

Las partes ahora se concentrarán en lograr un consenso para que los colombianos refrenden en las urnas el acuerdo definitivo de paz.

La ONU acordó enviar observadores internacionales para ayudar en la verificación del cese al fuego y la dejación de las armas, así como la reincorporación a la vida civil de las FARC, el principal grupo rebelde de Colombia conformado por unos 7.000 combatientes.

La ceremonia en La Habana también contó con la presencia del secretario General de la ONU, Ban Ki-moon.

Redacción Noticieros Televisa 

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