Del sábado 11 de junio a la fecha, más de 300 familias fueron desplazadas por ataques que grupos armados perpetraron en la zona serrana de los municipios de Badiraguato y El Rosario, Sinaloa, informó Juan Ernesto Millán Pietsch, secretario de Desarrollo Social y Humano del gobierno estatal.

De su lado, el secretario de Educación Pública de Sinaloa, Gómer Monárrez González, informó que debido a la violencia que prevalece en la sierra de Badiraguato, se suspendieron labores en al menos 16 escuelas del nivel básico y telesecundarias de comunidades de la región.

Millán Pietsch indicó que a la fecha no se ha determinado el número preciso de familias que debieron dejar sus hogares en la zona montañosa del municipio de El Rosario, donde la semana antepasada fueron asesinadas a balazos y decapitadas siete personas cuando iban a talar árboles, cerca de la comunidad Cacalotán. Consideró que algunos habrían huido a la cabecera municipal de El Rosario y otras al municipio de Mazatlán. Por lo pronto, en Badiraguato y El Rosario no se han habilitado albergues para atender a los desplazados, quienes han tenido que refugiarse en casas de familiares y amigos.

Según Juan Ernesto Millán, sólo de Badiraguato han debido salir poco más de 300 familias. Pero faltan las de Cacalotán, ahí hay otras familias desplazadas, pero todavía no sabemos cuántas fueron afectadas.

Pobladores abandonan Cacalotán

Versiones extraoficiales indican que entre 40 y 50 familias abandonaron comunidades cercanas a Cacalotán, luego del homicidio múltiple del 11 de junio.

La Procuraduría General de Justicia del Estado responsabilizó a grupos armados que ingresan a Sinaloa procedentes de Nayarit, para atacar células del cártel de Sinaloa.

En Badiraguato, grupos armados aparentemente ligados a los cárteles de Sinaloa y de los hermanos Beltrán Leyva se enfrentaron a balazos, y fue saqueada la vivienda de Consuelo Loera, madre de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo. Entre siete y nueve personas murieron, además de que cuatro viviendas fueron baleadas y quemadas por los agresores, que aparentemente ingresaron a la entidad por la frontera con el estado de Chihuahua.

Los ataques continuaron durante tres o cuatro días. El 16 de junio, luego de que los agresores huyeron entre las montañas, acudió al lugar un convoy integrado por elementos del Ejército Mexicano y la Marina, así como agentes de diferentes corporaciones policiacas.

La Secretaría de Educación Pública y Cultura de Sinaloa informó que las actividades escolares están suspendidas en 16 planteles, lo que afecta a cerca de 500 alumnos de primaria y secundaria. Monárrez González, titular de esa secretaría, deploró la suspensión de clases en Badiraguato debido a la inseguridad, aunque aclaró que es preferible suspender clases si se pone en riesgo la integridad de alumnos y maestros.

Las comunidades en las que no hay clases debido a los ataques son La Palma, La Tuna, Potrero de la Vainilla, Huixiopa, Alisitos, El Nogalito, Revolcaderos, Arroyo Seco, San Miguel, San José del Barranco y Santa Gertrudis.

Hoy me habrán de informar ampliamente sobre el caso y espero que hoy ya reanuden las clases. Me apena tener que decir eso y me avergüenza que suspendan clases pero es mejor hacerlo, para preservar la seguridad de niños y maestros, sostuvo Monárrez González, durante una gira de trabajo por Culiacán.

A su vez, Pedro Torres Félix, subsecretario de educación básica de Sinaloa, precisó que los planteles cerrados son nueve escuelas de nivel primaria, y siete telesecundarias. Destacó que la medida de suspensión fue resultado de un acuerdo entre los directores y supervisores de las escuelas.

Sostuvo, asimismo, que en localidades de Badiraguato sigue tenso el ambiente, al tiempo que los directores de escuelas prefieren evitar problemas y que los maestros regresen cuando exista más tranquilidad en la región.