Una clínica veterinaria en Roma acoge a animales salvajes que han sido víctimas de tráficos lucrativos en beneficio de algunos grupos yihadistas y fueron capturados por las autoridades.
En la clínica de Umberto Cara, situada en el sudeste de Roma, empieza una nueva vida para los animales, entre ellos águilas, loros de todos los colores, monos, dos pitones y un caimán.

Cara, un veterinario apasionado de los animales salvajes, comenzó esta actividad hace diez años junto a las autoridades. “Dediqué las seis hectáreas de terreno que tenía para la rehabilitación de estos animales”, explica.

Los ingresos de su clínica, en la que recibía a perros, gatos y otros animales domésticos, le permitieron financiar el proyecto y refugiar a los animales salvajes en espacios adaptados a sus necesidades.

“La clínica se revolucionó para ayudar a estos animales salvajes, curarlos y operarlos en caso necesario. Las jaulas se acondicionaron y reforzaron para poder acoger a animales peligrosos”, añade mientras recorre el predio en un jeep.

Los monos Taï y Martedi, recuperados en Milán en 2013 y 2014 respectivamente, se exhiben balanceándose a toda velocidad entre las cuerdas colocadas en su inmensa jaula.

Fuente: La Opinión

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