TLALNEPANTLA, México, 14 de Junio.- Diez internos y siete policías lesionados, cinco autopatrullas destruidas –una de ellas calcinada—y una motocicleta de la policía estatal golpeada, fue el monto de los daños provocados en el motín que se registró la tarde y la noche del lunes 13 de junio en el Centro de Prevención y Readaptación Social “Juan Fernández Albarrán”, mejor conocido como Barrientos, en Tlalnepantla.

Aunque la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana, instancia responsable del control carcelario en el Estado de México, no ha dado un parte oficial sobre lo ocurrido en la cárcel de Barrientos, se sabe que diez presos fueron atendidos en el área de enfermería de la misma penitenciaría por lesiones derivadas de golpes contusos en cara y cuerpo.

Además, siete elementos de la policía estatal, principalmente de las fuerzas especiales de acción y reacción, fueron trasladados a hospitales del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (Issemym) para ser atendidos por lesiones que no ponen en riesgo su vida pero sí requerían de supervisión médica.

En tanto, los vehículos destruidos fueron obra de los familiares de los internos del penal, quienes en su desesperación por obtener información concreta sobre el estado que guardaban sus parientes, arremetieron en contra de los policías que formaban un cerco de seguridad en torno a las instalaciones carcelarias.

En la refriega, los familiares de los internos arrojaron piedras en contra de los uniformados, quienes se replegaron, pero al ser nuevamente atacados, utilizaron gases lacrimógenos y pimienta para disolver al grupo; en la confrontación, los civiles atacaron cinco autopatrullas y una motopatrulla, las cuales golpearon con objetos contundentes para romperles vidrios y dañar puertas, cofres y cajuelas. A un auto de la policía le prendieron fuego.

Al amanecer de este martes la situación que se registra en torno al penal todavía es tensa. Se prevé que a partir de las 10:00 de la mañana comiencen a llegar los familiares de los internos de Barrientos, a quienes el director de la penitenciaría, José Luis Vega, ofreció en la madrugada que les permitirían el acceso para que comprobaran que sus parientes se encuentran en buen estado.

Fuente: Agencia MVT

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