París. Un hombre mató a cuchilladas el lunes por la noche a un policía en Magnanville, al noroeste de París, en Francia, antes de atrincherarse con la mujer y el hijo de la víctima en el domicilio de esta familia. Finalmente, el atacante fue abatido.

Tras el suceso, los agentes del cuerpo de élite policial asaltaron la casa y encontraron el cuerpo sin vida de una mujer y a un niño de 3 años sano y salvo, declaró a la prensa el portavoz del Ministerio del Interior, Pierre-Henry Brandet.

Hacia las 20.30 hora local el atacante asestó nueve puñaladas y mató al agente Jean-Baptiste Salvint, de 42 años, y se atrincheró en el domicilio de este en una localidad de unos 6.000 habitantes del departamento de Yvelines.

Las fuerzas de intervención rápida de la policía francesa intentaron negociar la rendición del asaltante, que era vecino del policía, pero no tuvieron éxito.

Medios de prensa afirmaron que el agresor asestó nueve puñaladas al agente en una localidad de unos 6.000 habitantes del departamento de Yvelines.

En un primer momento, fuentes policiales indicaron que el agresor se atrincheró en el domicilio de la víctima, donde tendría como rehenes a la mujer y al hijo del policía muerto.

El policía fallecido es el comandante Jean-Baptiste Salvint de la comisaría de la cercana Mureaux, tenía “unos cuarenta años” y antes había servido en la comisaría de Mantes-la-Jolie.

Aún no se conocen las motivaciones ni el perfil psicológico del presunto asesino, agregó el portavoz de Interior.

El asalto de las fuerzas de intervención de los cuerpos policiales del RAID y del BRI se llevó a cabo en la noche del lunes al martes, ante el temor a que el agresor pudiera dañar al pequeño.

Previamente a las detonaciones que indicaron el inicio de la operación policial, el lugar había sido acordonado por un perímetro de seguridad, y las fuerzas de seguridad desalojaron varias de las viviendas colindantes y cortaron la electricidad y el gas en la zona.

Según los medios franceses, la mujer fallecida sería la compañera sentimental del policía y el niño su hijo.

“Era un policía muy simpático y tenía muy buena reputación”, declaró a “Le Parisien” uno de sus antiguos compañeros.

La zona se encuentra acordonada por un perímetro de seguridad, según la emisora “Europe 1”.

Fuente: AFP/EFE

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