“También somos gente, como ustedes”.

Estados Unidos. – La estudiante mexicana Larissa Martínez aprovechó su discurso de graduación y especialmente su título como la mejor alumna de su clase en la escuela preparatoria de la comunidad de McKinney, Texas, para revelar que era una inmigrante ‘indocumentada’.


“Soy una de los 11 millones de indocumentados que viven en las sombras en Estados Unidos y he decidido hoy pararme frente a ustedes y revelar estas inesperadas realidades, porque ésta tal vez sea mi única inoportunidad de mostrarles mi realidad a todos ustedes, de que los inmigrantes ‘indocumentados’ somos también gente”, afirmó.

La adolescente dijo a la multitud que los indocumentados “también somos gente (…) Estamos aquí sin documentación porque el sistema de inmigración de Estados Unidos está roto y obliga a muchas familias a vivir en el miedo”.

Martínez criticó además la retórica ‘antiinmigrante’ del precandidato republicano a la Presidencia, Donald Trump, al afirmar, sin mencionarlo por su nombre, que “Estados Unidos puede ser grande de nuevo sin la edificación de un muro construido en base al odio y el prejuicio”.

En contexto 

La joven nació y creció en la Ciudad de México y emigró a Estados Unidos hace seis años, por lo que aprovechó la ocasión para agradecer a su madre por los esfuerzos que ella ha hecho para proveer lo necesario y mantener a su familia.


“Cuando la gente me ve aquí (…) podrían pensar que tengo mi vida resuelta, pero a la edad de 11 años, no era más que una niña con un padre abusivo y alcohólico”, confesó Martínez.

“Si bien las madres mueven montañas para sus hijos, mi madre literalmente movió países, para mi hermana y para mí”, manifestó.

“Muchos de ustedes me ven de pie aquí y asumen que mi vida debe ser bastante estupenda y que mis padres deben estar muy orgullosos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que estos son sólo las medias verdades”, añadió.

“Mi realidad es muy diferente. El 11 de julio será exactamente seis años desde que me mudé a McKinney (Texas) desde la Ciudad de México donde nací y crecí”.

“A pesar de no tener internet, una lavadora, o incluso mi propia cama, siempre tengo el conocimiento a mi alcance en la biblioteca de la escuela (…) Siento que les debía a todos ustedes el ser honesta y que me lo debía a mí misma”, dijo al concluir su discurso.

Con información de Notimex

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