WASHINGTON. El Banco Mundial recortó este martes en medio punto porcentual su proyección de crecimiento global como resultado de la persistente desaceleración en las economías desarrolladas, anticipando ahora una expansión de 2.4% respecto al 2.9% que había anticipado en enero pasado.

 

La institución multilateral citó además los bajos precios de las materias primas, el débil comercio mundial y una caída en los flujos de capital como otras de las razones del ajuste de su proyección de enero pasado.

 

Además bajó su pronóstico de actividad económica para América Latina a una contracción de un 1.3%, más profunda que el 0.9% que había previsto en enero, ante un desempeño aún más débil de Brasil.

 

El presidente del Banco, Jim Yong Kim, indicó que la débil actividad económica a nivel mundial refuerza la necesidad de que los países impulsen políticas que favorezcan el crecimiento y mejoren las condiciones de vida de los más pobres.

 

“El crecimiento económico se mantiene como el motor más importante para reducir la pobreza y por ello es que estamos preocupados sobre la pronunciada desaceleración en los países en desarrollo exportadores de materias primas, debido a la depresión en los precios”, dijo.

 

En su revisión, el Banco anticipó ahora un crecimiento de 1.7% para las economías avanzadas, medio punto por debajo de la proyección de enero, en tanto que el de las economías emergentes y en desarrollo será de 3.5%, una mínima diferencia respecto al 3.6% inicial.

 

Resaltó que los mercados emergentes y las economías en desarrollo exportadores de productos básicos han tenido dificultades para adaptarse a la baja en los precios del petróleo y otros productos básicos clave, y esto representa la mitad de la revisión a la baja.

 

Entre las economías de mercado emergentes, pronosticó que China registrará un crecimiento de 6.7% este año, en contraste con el 6.9% de 2015, al tiempo que pronosticó una “robusta expansión” de 7.6% en India.

 

Rusia y Brasil continuarán con una recesión más profunda que la pronosticada en enero pasado, con una caída de 1.2 por ciento para el primero y de 4.0% para el gigante sudamericano.

 

Kaushik Basu, primer vicepresidente del Banco Mundial, indicó que mientras las economías avanzadas tienen dificultades para ganar impulso, la mayoría de los países de Asia meridional y oriental están registrando un sólido crecimiento, al igual que en las economías emergentes importadoras de productos básicos.

 

“No obstante, el rápido aumento de la deuda privada en varias economías emergentes y en desarrollo indica que es necesario actuar con cautela”, apuntó el también primer economista del Banco.

 

En un contexto de crecimiento atípico, señaló, la economía mundial enfrenta otros riesgos, como una mayor desaceleración en los principales mercados emergentes, además de cambios pronunciados en la actitud de los mercados financieros, riesgos geopolíticos y temores sobre la eficacia de la política monetaria para impulsar un sólido crecimiento.

 

Entre las regiones, el banco proyectó ahora un crecimiento de 6.3% en los países de Asia oriental y el Pacífico, en tanto que en Europa y Asia central será de 1.2%.

 

En el caso de América Latina y el Caribe estimó que habrá una caída de 1.3%, la segunda de manera consecutiva en más de tres décadas.

 

El organismo destacó que, tras la contracción de un 0.7% del Producto Interno Bruto en 2015, será la primera vez en más de 30 años en que se encadenan dos años seguidos de baja de la actividad.

 

Por lo que respecta a Medio Oriente y el Norte de África, la expansión proyectada quedó ubicada ahora en 2.9%, mientras que en Asia meridional será de 7.1% y de 2.5% para los países de África, exceptuando los del Sahara.

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