Cd. de México  (06 junio 2016).- El Partido Acción Nacional obtuvo ayer un histórico triunfo y aventajaba en la votación de siete estados.

Además de refrendar la Gubernatura de Puebla, el blanquiazul por primera vez podría gobernar los Estados de Tamaulipas, Quintana Roo y Veracruz, y recuperar Chihuahua y Aguascalientes.

También en Durango adelantaba el conteo preliminar.

De confirmarse los triunfos, por primera vez en su historia, los panistas gobernarían en 10 entidades del País.

“Somos los ganadores de esta elección y ganamos, a pesar de una bola de Gobernadores corruptos, tramposos y autoritarios. Ganamos esta elección a pesar de un Gobierno federal omiso que dejó hacer y dejó pasar”, dijo ayer el dirigente nacional de Acción Nacional, Ricardo Anaya.

Ayer, se realizaron elecciones en 14 estados del País, de los cuales en 12 se votó para elegir Gobernadores, además de las elecciones locales en Baja California y para la conformación de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México.

Anaya afirmó que, con el resultado de este domingo, el partido ganará las elecciones presidenciales en 2018.

“Estamos de regreso. Ganamos esta elección y hemos dado un paso firme y contundente. En 2018, se los aseguro, con este resultado, vamos a recuperar la Presidencia de la República”, vaticinó el líder panista.

“Ganamos estados que nunca habían sido gobernados por un partido distinto al PRI. Esto quiere decir que logramos romper el monopolio autoritario que por más de 86 años había tenido el PRI Gobierno”, indicó.

En las elecciones para Gobernador, el tricolor logró triunfos en Sinaloa e Hidalgo y tenía ventaja en Oaxaca, Zacatecas y Tlaxcala.

También en las elecciones locales de Baja California, el blanquiazul adelantaba las votaciones en los municipios de Tijuana y Mexicali.

El árbitro electoral pidió anoche paciencia a la población en medio de la feria de madruguetes que protagonizaron candidatos del PRI y del PAN autoproclamándose ganadores de las contiendas.

“Hay que ser pacientes porque el problema es que si hay tres personas, o dos, que se declaran ganadores en una elección, por supuesto que algo está mal.

“Porque la gente sólo le va a dar el triunfo a uno; y no dudo que varios de los que ya se dijeron, sin sustento, ganadores, cuando las cifras no les den la razón, empiecen a dinamitar la credibilidad de la elección”, planteó anoche el consejero Ciro Murayama.

REFORMA / Redacción