Un video difundido y viralizado en Twitter sobre la violación colectiva de una joven en Brasil desató una ola de indignación y repudio y destapó un drama que aparentemente sucede con más frecuencia de la que se denuncia. El escalofriante caso testigo de esta nueva barbarie brasileña es el de una chica de 17 años que confirmó haber sido abusada por 30 hombres en Río de Janeiro, sede de los próximos Juegos Olímpicos.

La violación colectiva es investigada desde el miércoles cuando numerosas personas denunciaron la circulación de un video en las redes sociales en la que la joven aparece desnuda y desmayada, con sus órganos genitales sangrando, mientras que el autor de la grabación comenta que fue violada por al menos 30 personas.

La joven fue localizada por la Policía en la madrugada del jueves y conducida a un hospital para realizarle exámenes médicos y periciales. En sus declaraciones a la Policía, filtradas por medios locales, la menor dijo que fue drogada y violada por varios hombres tras haber ido el sábado pasado a casa de su novio en Jacarepaguá, un barrio en la zona norte de Río de Janeiro. Agregó que no recuerda bien lo ocurrido desde entonces pero que en un momento en que despertó, ya el domingo, percibió que estaba desnuda y dopada en una cama en una habitación con 33 hombres, algunos de los cuales armados con fusiles y pistolas, en una vivienda de una favela.

Aseguró que no supo cómo llegó hasta ese lugar o quién la condujo, y que cuando estuvo condiciones huyó de la habitación sin enfrentar ninguna resistencia. La menor admitió que era usuaria de drogas alucinógenas pero alegó que desde hacía un mes que no usaba nada. Igualmente fue sometida a diversos exámenes ginecológicos y a una evaluación psicológica.

La representante de ONU Mujeres en Brasil repudió dos casos de violación colectiva de adolescentes registrados en las últimas semanas. “Además de tratarse de mujeres jóvenes, estos casos bárbaros se asemejan por el hecho de que las dos adolescentes fueron atraídas por sus victimarios en tramas premeditadas y fueron violentamente atacadas en un contexto de uso de drogas ilícitas“, afirma la representante de ONU Mujeres en Brasil, Nadine Gasman.

La circulación del video generó numerosas protestas, principalmente de grupos feministas, que exigieron una inmediata y exhaustiva investigación. El Ministerio Público recibió cerca de 800 denuncias y la propia dirección de Twitter bloqueó el video para impedir su circulación, así como la cuenta que inicialmente lo divulgó.

El Ministerio Público advirtió que también investigará a las personas que compartieron el video en las redes sociales y a las que hicieron comentarios denigrantes por tratarse igualmente de crímenes.

El otro caso al que la ONU se refiere ocurrió en una pequeña localidad del estado de Piauí, donde una joven de 17 años habría sido drogada y violada por un grupo de al menos cinco hombres.

La ONU alerta sobre la “revictimización” que pueden sufrir las mujeres en estos casos, mediante “la exposición social de la víctima y de los delitos, incluyendo imágenes y videos en redes sociales (…), en acciones que violan el respeto y la dignidad de las víctimas, como la falta de privacidad, la culpabilización y los juicios morales basados en prejuicios y discriminaciones sexistas”.

La divulgación del video generó una ola de repudio en las redes sociales, donde usuarios de todo el país se movilizaron para denunciar la violencia contra las mujeres bajo las consignas #EstuproNuncaMais

Según datos recopilados por la ONG brasileña Foro de Seguridad Pública, en 2014 la policía BRASILeña registró una agresión sexual cada 11 minutos. Teniendo en cuenta, según estos mismos datos, que apenas el 10% de los casos es denunciado, los investigadores estiman que la cifra real de violaciones en BRASIL puede superar las 500.000 al año.

Fuente: Efe y Afp