Un niño que estaba comprando juguetes con sus padres en una tienda de Maryland, #EEUU, se enfrentó a un asaltante cuando éste intentó tomarlo del brazo.

“Bueno, es un niño muy duro. Es fuerte y creo que los instintos emergen en situaciones como esta”, contó la madre en una entrevista NBC.

Los dos criminales ingresaron y le ordenaron a la familia que se apoye contra una pared. Uno de ellos tomó al niño para arrastrarlo. Jamás imaginó que éste reaccionaría pegándole dos golpes de puño en el estómago.

Afortunadamente, el ladrón tuvo compasión y no reaccionó. Sencillamente se limitó a dejarlo en un rincón junto a sus padres. Luego él y su cómplice redujeron al encargado de la tienda, vaciaron la caja registradora y se fueron. Aún no fueron identificados.

“Es muy angustiante que le ocurra algo así a un niño, porque hay algo de inocencia que se pierde y se le mete un miedo que no merece”, contó el padre. De todos modos, más allá de la lógica conmoción, nadie salió herido.