Las víctimas estaban acusadas de realizar labores de espionaje para las fuerzas de seguridad de Irak.

En Mosul (Irak), los terroristas del Estado Islámico han atado, arrojado y disuelto por completo en ácido nítrico a 25 iraquíes a los que acusaban de realizar labores de espionaje para las fuerzas de seguridad de su país, según indican medios locales.

Los terroristas pretenden que esta tortura y ejecución públicas sirvan “como una lección” para el resto de los habitantes de la segunda ciudad de Irak.

A finales de abril, los yihadistas de esa localidad realizaron una práctica similar: encerraron en jaulas metálicas y ahogaron en una piscina a siete civiles acusados de cooperar con el Gobierno iraquí.

En marzo, el EI también grabó y difundió la decapitación de un combatiente kurdo peshmerga, que tuvo lugar en plena calle y en presencia de una multitud de civiles.