La Oficina de la Presidencia de la República gastó en 2015 3 mil 560 millones de pesos, cifra superior en 55.1 por ciento a lo que se le aprobó en el Presupuesto de Egresos de la Federación, derivado del aumento en el pago de servicios personales y gastos para cubrir la seguridad y logística a cargo del Estado Mayor Presidencial que tiene a su cargo velar por la seguridad del Presidente, su familia y los mandatarios y altos funcionarios extranjeros que visitan el país.

Este gasto adicional también incluyó el aseguramiento de las aeronaves del EMP, el pago de impuestos aduanales por la adquisición de bienes y servicios en el extranjero, así como refacciones y accesorios para esas aeronaves.

En el año previo al inicio de operaciones del nuevo avión presidencial José María Morelos, también se reportó como parte del gasto adicional los cursos de capacitación a pilotos, sobrecargos, personal de mantenimiento y mecánicos para cumplir “con seguridad, eficiencia y eficacia las funciones sustantivas de servicio de mantenimiento del transporte aéreo para las actividades del Presidente de la República”.

La Oficina de la Presidencia reportó un gasto superior en comparación con el presupuesto aprobado, por efecto de movimientos compensados y ampliaciones líquidas en gastos que operación que incluyen materiales y suministros, así como servicios generales.

Es decir, este aumento se compone de “compromisos ineludibles e impostergables” para apoyar las actividades prioritarias y sustantivas encomendadas, principalmente en el abastecimiento de combustible para la flota aérea presidencial, así como la adquisición de herramientas, refacciones y accesorios para el óptimo funcionamiento del parque vehicular, el mantenimiento de maquinaria, equipo médico y de seguridad.

La Presidencia explica que “se generó una mayor demanda derivada del dinamismo de operación de los vuelos de las aeronaves presidenciales”, las cuales apoyan las actividades ineludibles en materia de transportación y seguridad orientados a asistir al mandatario.

El avión presidencial tuvo un costo de 125 millones 45 mil 800 dólares.

Redacción Milenio