Por: Dios Tolo

Una ciudad que demanda resultados contundentes en materia de seguridad y recibe por parte de sus autoridades como prevención de la delincuencia, 2 mil 500 folletos repartidos en una población que desde hace años supera los 800 mil habitantes.

Toluca ahora es como “Un enfermo de Cáncer que solamente recibe palabras de aliento para vencer a esa enfermedad”

Las líneas anteriores son exageradas, porque la analogía sirve mucho más que el papel impreso que hoy se está repartiendo en la capital del estado más importante de la República Mexicana, política, económica y poblacionalmente hablando.

Llegó la hora de ser críticos y de exigir puntualmente que la autoridad que se mantiene tambaleante al frente del municipio, haga su trabajo y deje de pasearse por eventos en los que sólo busca levantar cortinas de humo, o tener una foto que justifique que “hace” algo.

Si los comentarios que en la calle se escuchan son ciertos sobre la actitud monárquica y despótica con la que se desempeña quien dirige al municipio, y si acaso alguien puede trascender en su circulo familiar de decisiones, que por favor mencione al aire en esa esfera que los reyes son derrocados o abdicados, que deje de acumular enemigos e inicie una fuerte campaña de alianzas y de trabajo.

De promesas pendientes está llena la administración del alcalde que al puro estilo de populismo de baratijas se pasea posando, regalando jarras y pelotas, hablando sin congruencia y levantando cortinas de humo con figuras de bicicletas, ésta es Toluca, ¡qué se comporte a la altura que corresponde! que se ponga a trabajar porque ya devaluó mucho a esta capital.