¿Cómo será el iPhone 7? A cinco meses de que se presente oficialmente, ya podemos casi intuirlo, porque no existen secretos en el mundo de la tecnología de consumo. Pasó la época en la que una gran empresa sacaba productos revolucionarios sin que nadie se imaginara lo que iba a suceder, como cuando Steve Jobs dio a conocer al mundo su primer iPhone en 2007. Nueve años más tarde, las filtraciones de los próximos buques insignia de los grandes fabricantes de smartphones están a la orden del día en webs, blogs y demás publicaciones especializadas. Y Apple no es una excepción a toda esta tormenta de rumores, más o menos certeros, que se han levantado en torno a su esperado nuevo móvil con el que la multinacional de la manzana mordida debe de tratar imponerse a una competencia, liderada por Samsung con sus espectaculares Galaxy S7, que cada vez le hace más sombra.

Reuniendo todas las filtraciones como si de las piezas de un puzzle se tratase, se puede dibujar un boceto bastante completo del teléfono inteligente que será presentado, como es tradicional, en septiembre. Así sería el iPhone 7 con el que Apple busca volver a ilusionar a accionistas, mosqueados tras la espectacular caída de ventas de su móvil en el segundo trimestre de 2016, y clientes de una compañía que siempre ha enarbolado la bandera de la innovación en todos sus productos.

Regreso del cristal como eje de su diseño

Parece que finalmente habrá importantes cambios de diseño en el iPhone 7. En ese sentido, todo indica que se retomará el laureado aspecto visual del iPhone 4, adaptándolo, eso sí, a los tiempos que corren. Las carcasas delantera y trasera volverán a ser de cristal con un marco metálico que le aportará un mayor agarre. Asimismo, se eliminarán de la parte de atrás las, en un principio antiestéticas, líneas rectas que sirven para albergar las antenas del smartphone y que, a la larga, pasarían a convertirse en una de sus señas de identidad del iPhone 6 replicadas hasta la saciedad por otros fabricantes en sus productos. Ahora irían colocadas en los bordes superiores e inferiores del teléfono.

Asimismo, los marcos laterales serían mucho más delgados, al igual que el conjunto del teléfono. También se eliminaría la toma para auriculares, por lo que serían necesarios unos específicos que se conectarían al iPhone por Bluetooth o por el puerto de carga. El espacio disponible serviría para poder introducir altavoces estéreo y mejorar así su sonido. También se eliminaría la bandeja para las tarjetas SIM, con lo que podríamos configurar el teléfono para poder utilizar los servicios de cualquier operadora de telefonía móvil gracias a la tecnología eSIM que estrenaría este terminal.

Pantalla Amoled

Se mantendría el mismo tamaño de pantalla en la versión de 4,7 pulgadas, aunque en la pro, nueva nomenclatura del plus de 5,5 pulgadas, el ratio se incrementaría hasta las 5,8 pulgadas. Pero la novedad más importante estaría presente en el interior de sus paneles. Anunciada en un principio para 2018, Apple habría decidido cambiar sus tradicionales pantallas LCD por Amoled, como las que utilizan Samsung, LG y compañía. Esta tecnología permite reproducir imágenes con un mayor contraste y colores más vivos. Hay un rumor que señala que el modelo pro contaría con una pantalla con resolución QHD (1440 píxeles de ancho por 2560 de alto) que reemplazaría al Full HD actual, pero, de momento, es solo una posibilidad sin confirmación oficial.

Procesador más potente

Como ya es tradicional en Apple, cada nuevo modelo de su iPhone acoge un procesador más potente que el anterior. En esta ocasión, The Electronic Times habría ganado la partida a la mismísima Samsung, hasta ahora responsable de fabricar para su máximo oponente estos chips, y se encargaría en solitario de confeccionarlos. El buen trabajo de la empresa de Taiwán a la hora de montar el cerebro del iPhone 6s y 6s Plus, labor que compartía con la citada empresa coreana, ha sido vital para que la multinacional cupertina decidiera firmar un contrato en exclusiva con ellos para dar a luz el futuro A10, tal y como señalan los mentideros tecnológicos asiáticos.

Cámara revolucionaria

Apple siempre ha querido que sus teléfonos permitieran a sus usuarios captar las mejores instantáneas posibles. No en vano, el iPhone es el teléfono más usado para sacar fotos. Pero desde hace dos años, la competencia se ha puesto las pilas en este apartado, por lo que Apple necesita presentar una nueva cámara que la vuelva a situarse en lo más alto. En ese sentido, parece que el iPhone 7 no va a decepcionar con su doble lente para capturar imágenes con más definición y diferentes enfoques en una misma toma. Y todo ello bajo cualquier condición lumínica, incluso prácticamente a oscuras. Lo malo es que todas estas novedades fotográficas parecen reservadas en exclusiva al modelo pro, como sucedió con las dos ediciones del plus que contaban con estabilizador óptico, lo que permite una gran calidad de las instantáneas.

Batería

Todo parece indicar que por vez primera el iPhone estrenará carga inalámbrica, una característica ya muy común en los buques insignia de la competencia. Es más, al parecer incorporaría un nuevo sistema de carga por inducción de largo alcance, con lo que supondría un golpe en la mesa por parte de los de Cupertino. De momento, se desconoce también la capacidad de la batería, aunque todo indica que será de mayor capacidad que las actuales, lo que supondría incrementar la limitada autonomía del iPhone 6 de 4,7 pulgadas.

 

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