Miles de personas marchan hoy en varias ciudades del mundo, como en Estados Unidos no solo para reclamar por los derechos de los trabajadores, sino también por el de los migrantes, en medio de una retórica electoral atizada por la enconada lucha por las primarias y en la que se ven indicios de intolerancia.

Sindicatos y otros grupos celebraban además protestas con motivo del Día Internacional del Trabajo en Egipto, Rusia y Turquía.

En tanto que en Francia, la Policía detuvo durante esta jornada a activistas de la organización feminista radical Femen que intentaron boicotear el “banquete popular y patriota” que el derechista Frente Nacional (FN) organizó para sus militantes para celebrar el Día de Trabajador.

Hay actos previstos en ciudades como Nueva York y Los Ángeles para reclamar mejores salarios para los trabajadores, el final de las deportaciones y apoyo al plan del gobierno Obama de conceder permisos de trabajo a migrantes que están en el país sin permiso de residencia, pero con hijos que tienen la ciudadanía estadounidense.

Los organizadores informaron que también hablarán en contra de la retórica agresiva contra los migrantes, trabajadores y mujeres, después de las declaraciones del favorito de las primarias republicanas, Donald Trump. Trump ha pedido que se construya un muro en la frontera con México y denostado a la aspirante demócrata Hillary Clinton por jugar la “carta de ser mujer”.

“Además de luchar por los derechos de los trabajadores, peleamos por nuestra dignidad en esta ocasión, nuestro respeto a nosotros mismos”, dijo Jorge-Mario Cabrera, portavoz de la Coalition for Humane Immigrant Rights of Los Angeles (CHIRLA, por sus siglas en inglés).

“Desde luego instamos a la gente a prestar atención a lo que vemos, lo que oímos, y a que se representen a ellos mismos y a sus familias -tanto si pueden votar como si no- y decir: “No somos los violadores. No somos los criminales de los que usted hablar. Y somos bastante buenos para este país”’, afirmó Cabrera.

Trump dice que no es racista ni antiinmigrantes, y que sólo quiere que Estados Unidos detenga la inmigración ilegal y controle sus fronteras.

En todo el mundo, los sindicatos han desfilado de forma tradicional el 1 de mayo en defensa de los derechos de los trabajadores.

En Estados Unidos, los actos se han convertido en una ocasión de reivindicación para migrantes y sus defensores, desde las manifestaciones masivas de 2006 contra una propuesta de ley migratoria.

La asistencia a las marchas ha disminuido en varias ciudades en los últimos años, pero la tradición se ha mantenido.

El domingo se esperaban grandes manifestaciones en Portland, Oregon, y Seattle, donde 16 personas fueron detenidas en la marcha del año pasada. También había congregaciones previstas en Cleveland, Miami, San Francisco y Oakland, California.

“El efecto Trump ha tomado los medios y silenciado nuestras voces”, afirmó Tomas Kennedy, organizador de la marcha en Miami, en un comunicado. “Es hora de alzarnos contra la actual amenaza a la democracia, la libertad, los derechos humanos, la igualdad y el bienestar de nuestro país y toda nuestra gente”.

Francia

La Policía francesa detuvo a activistas de la organización feminista radical Femen que intentaron boicotear el “banquete popular y patriota” que el derechista Frente Nacional (FN) organizó para sus militantes para celebrar el Día de Trabajador. 

El grupo de activistas llegó al lugar poco después de las 12 (8 de Argentina) a la parisina Puerta de la Villette con botellas de champán, pelucas de colores y cotillón para celebrar el fin de ese partido ultraderechista.

La celebración, que se realizaba a puertas cerradas, estaba encabezada por la presidente de FN, Marine Le Pen. Las activistas, que tenían pintado en su pecho descubierto lemas como “Viva el fin del FN”, fueron inmediatamente expulsadas del lugar y trasladadas en furgones policiales al llegar al lugar.

También hoy en París, ese mismo movimiento saludó que Le Pen no haya ofrecido este año su habitual discurso en la plaza de la Ópera.

“El 1 de mayo de 2016 marca un momento histórico en Francia: el partido fascista y xenófobo Frente Nacional no organiza su tradicional marcha en las calles de París. Estamos orgullosas de limpiar nuestras calles democráticas y laicas de su sucio odio”, señaló Femen en su página de Facebook.

Las militantes de Femen acudieron a esa céntrica plaza de la capital con pañuelos en la cabeza, lampazos y escobas, y escenificaron simbólicamente esa “limpieza antifascista”.

Le Pen, quien mantuvo el homenaje a la patriótica figura francesa de Juana de Arco, renunció este año al desfile para, según los medios, alejarse de este tipo de incidentes que el año pasado también estuvieron protagonizados por militantes Femen.

Reflejo de la distancia entre Marine y su padre, el fundador del partido, Jean-Marie Le Pen, fue el acto paralelo que este último organizó hoy, y en el que vaticinó la derrota de su sucesora en las elecciones de 2017 si esta última no hace nada para corregir la división interna.

Egipto

La organización humanitaria Human Rights Watch (HRW) pidió hoy al gobierno de Turquía que legalice los sindicatos independientes y ponga fin a décadas de un sistema con un único sindicato oficial.

En coincidencia con el Día del Trabajador, HRW denunció en un comunicado nuevas trabas a estas asociaciones y recordó que la Ley de Sindicatos de 1976 sólo reconoce aquellos controlados por el gobierno y afiliados a la Federación de Sindicatos de Egipto.

“El Gobierno egipcio ignora el derecho básico de los trabajadores a organizarse independientemente (…) y parece decidido a reprimir la libertad del movimiento sindical”, lamentó el subdirector de HRW para Medio Oriente y el Norte de África.

Los sindicatos independientes han proliferado en Egipto desde la revolución de 2011 que derrocó a Hosni Mubarak, pero las autoridades no los reconocen oficialmente pese a que la Constitución de 2014 garantiza la libertad de asociación.

Las autoridades anunciaron su intención de elaborar una nueva legislación, pero ningún proyecto definitivo salió a la luz, según la nota de HRW.

Este fracaso, unido a las recientes decisiones gubernamentales de no tratar con los sindicatos independientes, despertó el temor entre los activistas sobre la erosión de los derechos laborales logrados desde 2011.

También temen por la persecución, después de que el pasado 17 de abril un periódico oficial informara de la apertura de una investigación que puede imputar a líderes y miembros de estos sindicatos independientes.

Según los activistas consultados por HRW, desde septiembre de 2015 ningún sindicato independiente ha podido registrarse como tal.

El Centro de Sindicatos y Servicios de los Trabajadores, uno de los grupos independientes más antiguos de Egipto, denunció que en noviembre de 2015 el primer ministro ordenó a los distintos ministerios cooperar sólo con la oficial Federación de Sindicatos de Egipto.

El Ministerio del Interior, por su parte, decidió no aceptar los documentos sellados por los sindicatos independientes, lo que obliga a los trabajadores a afiliarse al sindicato oficial.

El director general de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), Guy Ryder, condenó el pasado 8 de abril la negativa de Egipto a reconocer a los sindicatos independientes y exponer así a sus líderes al “riesgo de despido y detención”.

Ryder pidió asimismo al Gobierno egipcio “aclarar rápidamente todos los hechos” que rodean la muerte del joven italiano Giulio Regeni, quien fue torturado y asesinado entre enero y febrero pasados cuando investigaba sobre los sindicatos independientes y los problemas de otros trabajadores.

Rusia

Decenas de miles de personas marcharon por la Plaza Roja de Moscú en una soleada mañana de domingo, en una marcha de trabajadores partidarios del Kremlin. Los asistentes portaban globos y banderas rusas.

Como suele ocurrir con las marchas organizadas por el partido gobernante Rusia Unida, la manifestación evitó críticas al presidente, Vladimir Putin, o a su gobierno, por el descenso en el nivel de vida. Los lemas se centraron en salarios y empleos para profesionales jóvenes.

Varios grupos izquierdistas rusos celebraron sus propias marchas.

El Primero de Mayo coincidió este año con la Pascua Ortodoxa en Rusia. El líder comunista Gennady Zyuganov dijo a las agencias rusas antes de la marcha que él celebra la Pascua, pese a la historia de opresión del partido comunista contra la Iglesia rusa. Cuando un seguidor le saludó exclamando “¡Cristo se ha levantado!”, Zyuganov respondió “¡En verdad se ha levantado!”, una fórmula ortodoxa tradicional.

Taiwán

En Taipéi, la capital taiwanesa, los sindicatos salieron a la calle en una marcha para pedir al gobierno que reduzca la jornada laboral y aumente los salarios.

Muchos taiwaneses temen que la iniciativa del presidente saliente, Ma Ying-jeou, por estrechar lazos económicos con China haya beneficiado tan sólo a unos pocos. Los taiwaneses jóvenes asisten a un estancamiento de los salarios y los buenos empleos a tiempo completo son difíciles de encontrar porque la economía, basada en las exportaciones, se ha desacelerado.

Chen Li-jen, manifestante del Sindicato de Trabajadores de Petróleo de Taiwán, afirmó que mientras las empresas reciben sus ganancias por acción crecer cada año, los salarios de los trabajadores no suben al mismo ritmó.

“Los consorcios están explotando a empleados que trabajan duro”, aseguró.

“En la última década, nuestro salario básico no ha hecho ningún progreso”, dijo Chen. “Los derechos de los trabajadores siempre se han visto ignorados. Por eso espero aprovechar la protesta del Día del Trabajo del 1 de mayo y decirle al gobierno que estamos decididos a luchar por nuestros derechos”.

Turquía

La policía turca impidió el domingo que un pequeño grupo de manifestantes llegara a la emblemática plaza Taksim de Estambul.

Las fuerzas de seguridad empezaron a detener a algunas de las 15 personas en un esfuerzo de impedir la marcha. Se produjeron enfrentamientos cuando los manifestantes se resistieron y un policía fue visto empleando gas lacrimógeno. La mayoría de los inconformes fueron detenidos.

La plaza fue el escenario de las protestas de 1977 en las que murieron 34 personas.

El gobierno ha designado otra zona de Estambul como espacio autorizado de reunión para los que celebren el Día Internacional del Trabajo.

Redacción Losandes.com.ar

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