También recordó el Día del Niño y señaló que la Iglesia ve con dolor la situación de pobreza, violencia intrafamiliar, sobre todo en familias irregulares o desintegradas, así como el abuso sexual y laboral por el que atraviesa este sector, así como de enfermedad y pobreza.
En su homilía dominical, destacó que muchos trabajadores en las más diversas áreas y campos, laboran de manera silenciosa por todos, “es una labor de la que nadie se percata; por ellos México sigue en pie a pesar de tantas dificultades”.
Por eso, dijo “rogamos por las familias de los trabajadores, por sus anhelos de paz de justicia y de un trabajo más dignamente remunerado”.
También, se refirió al Día del Niño que se celebró el pasado sábado y recordó la reflexión hecha por los obispos en Aparecida, Brasil, hace 10 años: “la infancia es la destinataria de una acción prioritaria de la Iglesia, la familia y las instituciones del Estado, tanto por las posibilidades que ofrece como por la vulnerabilidad a la que está expuesta”
La primera infancia, agregó, de los cero a los seis años, es la etapa ideal para la trasmisión de los valores y la fe con gratitud valiosa y acciones de las diversas instituciones del país.
Dijo que la niñez, al ser la primera etapa de la vida del ya nacido, constituye una ocasión maravillosa para la transmisión de la fe.

Redacción La Vanguardia