CHILPANCINGO, Gro. (apro).- El regidor de Morena en el municipio de Tecpan de Galeana, Víctor Manuel Camacho Uriostegui, fue ejecutado junto con su chofer en esa región de la Costa Grande donde bandas criminales libran una batalla por el control de la plaza.
Alrededor de las 03:30 de este jueves se reportó el hallazgo de los cuerpos de ambos sobre la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, a la altura del entronque que conecta con el poblado de El Carrizal, según reportes oficiales.
Las víctimas estaban atadas de pies y manos con múltiples impactos de arma de fuego y signos de tortura.
En el lugar fue hallado un mensaje que decía: “Esto les pasará a todos los que cooperen con Los Granados. Atte. Cartel Los Rodríguez. Ya estamos aquí”.
Autoridades ministeriales también localizaron un auto oficial del ayuntamiento que encabeza el alcalde priista Leopoldo Soberanis, quien en reiteradas ocasiones ha sido acusado por mandos de la Secretaría de Marina de presuntos vínculos con el narcotráfico, específicamente como “lavador” de activos del grupo criminal denominado Los Granados, que opera en el municipio de Tecpan.
No obstante, la jerarquía priista protege a Soberanis, quien incluso fue nombrado por el gobernador Héctor Astudillo Flores como miembro del Consejo Estatal de Seguridad Pública.
Según el reporte oficial, la unidad localizada en el lugar de la ejecución de Camacho Uriostegui y su chofer está asignada al regidor Marcial Navarrete Serna, quien hace dos días habría sido privado de la libertad y liberado anoche con visibles huellas de tortura, luego de lo cual supuestamente arribó a su domicilio ubicado en el poblado de San Luis La Loma.
El grupo que supuestamente estaría detrás del doble crimen está integrado por una familia dedicada al narcotráfico, originaria de San Luis La Loma, expulsada por la banda de Los Granados que dirige Salvador El Chava Granados.
En otro hecho, esta mañana las autoridades reportaron el hallazgo de narcomantas en las que se acusa a la Marina de proteger a grupos delictivos en los municipios de José Azueta y Petatlán, ambos ubicados en la Costa Grande, y advierten un recrudecimiento de la violencia ante la disputa de esta plaza ubicada en el Pacífico mexicano que conecta con el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán.
“A toda la Costa Grande en general. Se les informa que no hagan caso de las publicaciones que hacen en Facebook ya que las están haciendo directamente Los Viagras, Carlos Sierra Santana, El Inge, El Tronado o El Trensas es Álvaro Beltrán del Facebook.
Estas ratas las corrieron de Michoacán y se refugian en Armenia, parte alta de la Sierra y se unieron a Casto Cruz García y también se refugian en El Camalote y Las Ollas con Don Chava. Se le pide al secretario de Marina cambien al personal de Zihuatanejo porque apoyan a Los Viagras”, reza el mensaje.
Desde hace un mes la violencia se reactivó en el corredor de la Costa Grande, que hasta hace unos meses estaba bajo control del grupo denominado Guardia Guerrerense –dirigido por Alberto Bravo Barragán El Gavilán, afincado en el municipio de Petatlán– y señalado como una extensión del Cártel Jalisco Nueva Generación.
En esta franja de la entidad el gobernador priista Héctor Astudillo Flores anunció uno de los cinco proyectos estratégicos de su administración, enfocados en el desarrollo de un puerto marítimo en el municipio de La Unión, zona controlada por el narco.
Hasta el momento ninguna autoridad ha fijado una postura sobre estos hechos que, una vez más, vuelven a exhibir los presuntos nexos de políticos y fuerzas armadas con la delincuencia organizada.
Desde enero de 2014, Proceso dio a conocer que Rogaciano Alba Álvarez –exalcalde priista de Petatlán, compadre del exgobernador Rubén Figueroa Alcocer y preso por narcotráfico– había pactado una tregua con el líder de Los Granados, Salvador El Chava Granados, y ambos se aliaron con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para expulsar de la Costa Grande a Los Caballeros Templarios.
Alba y Granados mantenían una sangrienta confrontación desde 2008, a partir de una reconfiguración regional del Cártel de Sinaloa.
El 30 de septiembre pasado tuvo lugar una reunión en Jalisco donde participaron los líderes del CJNG y operadores de Alba y de Rubén El Nene Granados, ambos presos desde 2009 y 2011.
Ahí se decidió bautizar a su megabanda delincuencial como Fuerza Guerrerense, refieren informes oficiales consultados por Proceso.
Así, la nueva coalición abrió un segundo frente de batalla para Los Caballeros Templarios, quienes en Michoacán se enfrentan con los grupos de autodefensa y dos años después, los hechos recientes advierten sobre el rompimiento de la tregua y el recrudecimiento de la violencia en esta región donde operan las bandas criminales al amparo de las autoridades.