Por: Mónica Fragoso

En días recientes, hemos visto múltiples notas periodísticas que demuestran que existe una ola de violencia en la ciudad de Toluca, estos incrementos de forma mediática no necesariamente empatan con las estadísticas oficiales.

Enfrentamos diversos problemas con los datos emitidos por órganos oficiales, debido a que por ejemplo, los que maneja el Sistema Nacional de Seguridad Pública son reportados por las Procuradurías Estatales, y tienen por lo menos un mes de atraso, y la clasificación de delitos varía (del 2011 a la actual), pues existían 20 clasificaciones de robo menos a las actuales que son 37, y en el caso del INEGI los reportes que realizan son cada 5 años con información ampliada anualmente.

La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre la Inseguridad Pública 2015, arroja los siguientes datos:

A nivel nacional, ocurren 41 delitos por cada 100 mil habitantes; cuatro entidades son las que mayor incidencia de ser víctimas de extorsión, robo, fraude y amenazas. Es el Estado de México el que tiene 93 mil. Mientras que en la cifra negra o los delitos no denunciados, el estado de Guerrero ocupa el primer lugar con 96.7 por ciento, seguido del Estado de México con 96. Respecto de la percepción de inseguridad del Estado de México está en primer sitio con el 92.6 por ciento.

Ahora bien, según la página del Secretariado Ejecutivo Del Sistema de Seguridad Pública, en el rubro de la incidencia delictiva municipal, del año 2011 al 2016, en Toluca existe una creciente tendencia desde 2011 a la fecha, recordemos que esta información la envía la Procuraduría Estatal sobre las denuncias realizadas, no contiene cifra negra; por ejemplo mientras que en el año 2011 se cometían 3 secuestros, en el 2015 fueron 12, y en los primeros meses de este año 2. En delitos patrimoniales (Robo principalmente), desmembradas en diversas modalidades, por ejemplo robo a casa habitación con violencia, robo a casa habitación sin violencia, robo a negocio con violencia, etc., de tal forma que dificultan el análisis estadístico, pero en el 2015 se denunciaron 657 robos a transeúntes, mientras que en los 2 primeros meses del año 75, en el caso de las extorsiones se pasó de un 10 por ciento a un 18.

Con ello, los acontecimientos ocurridos en la actualidad demuestran que Toluca está en el peor momento de la violencia y criminalidad durante los últimos ocho años, queda confirmado de igual forma que es una tendencia que inicia desde el 2011 y respecto del aumento de clasificaciones de algunos delitos como el robo, el Estado tendría que explicar por qué cambió de 20 a 37 modalidades y a que se debió, si fue por la aplicación nuevos mecanismos de denuncia, modificaciones legales o simplemente para dividir las cifras y estas no generaran pánico en la sociedad.

Lo cierto es que la autoridad municipal no solo manifiesta de forma negligente y poco profesional que desconoce el tema, a más de cien días de trabajo no ha aplicado ningún mecanismo de contención y reacción inmediata para frenar esta ola delincuencial, ha cerrado puertas y oídos a los ciudadanos que viven y conocen el tema, pero sobre todo a incumplido un mandato constitucional que exige ponga un alto a la delincuencia.

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