JERUSALÉN, Israel, abr. 18, 2016.- Al menos 16 personas han resultado heridas tras registrarse este lunes una explosión dentro de un autobús vacío en Jerusalén sin que por el momento se sepan las causas de la misma.

Fuentes policiales informaron que se barajan dos hipótesis: la posibilidad de un fallo técnico en el vehículo que iba vacío, o la existencia de un pequeño artefacto en la parte posterior que afectó también al vehículo que iba detrás y a un segundo autobús, que pasaba a su lado.

La policía destacó también que en el lugar de los hechos no hay por ahora señales de metralla, algo que suele ser habitual en casos de atentados suicida.

Las autoridades policiales, que en un principio mencionaron la palabra “atentado” en sus mensajes a los periodistas, se han retractado y esperan ahora a la investigación preliminar para decidir la causa del suceso.

“Sabemos que un autobús sale vacío del sur de la ciudad, se produce una explosión que afecta a otro autobús y a un coche. Estamos verificando testimonios de si se oyó una explosión o no. Los expertos revisan los restos para decidir qué ha pasado”, indicó Asi Aharón, portavoz de la Policía de Jerusalén.

El autobús quedó completamente calcinado, así como otro vehículo que iba detrás por la avenida Moshé Baram, en los alrededores de la carretera de Hebrón, en la parte sureste de la ciudad, según Shlomo Petrover, portavoz del Maguen David Adom (equivalente a Cruz Roja) en Jerusalén.

Los heridos -uno estado grave y seis de carácter moderado y el resto leve- estaban en un segundo autobús que pasaba al lado del primero cuando ocurrieron los hechos, dijo a Efe Miki Rosenfeld, portavoz de la Policía para medios extranjeros.

Efe pudo constatar las ventanas reventadas de este segundo vehículo como consecuencia de la fuerte explosión, que se oyó en toda la parte sur de la ciudad y dejó una columna de humo visible desde varios kilómetros.

Numerosos efectivos participan en un dispositivo de seguridad para verificar que no hay sospechosos en la zona, y se ha pedido a la población “estar alerta” ante cualquier hecho que les resulte extraño.