El número de heridos se sitúa ya en 1557. Por su parte, las réplicas registradas ascienden a 150; se han contado 15 escuelas destruidas en Quito y un total de, al menos, 400 casas destruidas.

El terremoto de Ecuador de magnitud 7.8 que sacudió ayer sábado el norte del país, con epicentro frente a las costas de la provincia de Esmeraldas, ha dejado un balance todavía más trágico que el que se barajaba tras las primeras horas tras el suceso, que tuvo lugar a las 18:58 hora local. De los 41 muertos que anunció el vicepresidente Jorge Glas en la primera rueda de prensa tras el suceso, los últimos datos, diecisiete horas después, aumentan hasta 233 los fallecidos, y dejando la puerta abierta a que la cifra final sea todavía mayor según vayan pasado las horas y se continúen hallando cadáveres.

Todavía no hay una cifra oficial de heridos, pero se cuentan por “cientos”, y también es previsible que la cifra final siga elevándose. Los daños materiales por su parte han sido catastróficos, o como ha calificado el presidente Rafael Correa, “graves”. Al máximo mandatario ecuatoriano el terremoto le pilló en una visita institucional al Vaticano. En las horas posteriores al temblor se registraron más de sesenta réplicas.

Asimismo, Ecuador también ha activado el sistema de atención a ciudadanos en el exterior para poder conocer la situación de familiares o conocidos en paradero desconocido. Desde Ecuador es posible contactar llamando al 1800-Cancillería (226245), mientras que se han habilitado los siguientes números de teléfono para llamar desde otros países:

  • Desde España: 900 935 939
  • Desde Venezuela: 0800 104 9158
  • Desde Estados Unidos y Canadá: 1844 668 4543
  • Desde Chile: 800 123 703
  • Desde Perú: 01800 518 4289 / 01800 518 4290
  • Desde Italia: 800 141 732 / 800 141 720
  • Desde Colombia: 01800 518 4289 / 01800 518 4290

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