Dos agentes de la Policía Federal habrían participado en la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, el 2 6 de septiembre de 2014, reveló la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
Luis Raúl González Pérez, titular de la CNDH, dio a conocer el testimonio de un testigo contactado por el organismo, que presenció los hechos ocurridos en el llamado Puente del Chipote, ubicado sobre la carretera Iguala-Chilpancingo, y donde presuntamente se derivó una segunda ruta de desaparición en la que pudieron haber tomado parte elementos federales de la Policía Municipal de Huitzuco.

“Si bien, la determinación final sobre la veracidad y pertinencia de los testimonios recabados por la CNDH corresponderá a las instancias ministeriales y judiciales competentes, en opinión del organismo nacional las características de los mismos justifican que sean tomadas en consideración en las investigaciones correspondientes”, afirmó González Pérez.
Por su parte, el director de la Oficina Especial para el Caso Iguala, José Trinidad Larreta, leyó la declaración del testigo en la que relató que la noche del 26 de septiembre de 2014, el autobús Estrella de Oro con número económico 1531, que salió de la terminal de Iguala pasadas las 9 de la noche con entre 15 y 20 estudiantes abordo, fue forzado a detenerse en el Puente del Chipote por agentes encapuchados de la Policía Municipal de Iguala, tras haber sido perseguidos por dos patrullas a balazos.
“Las dos patrullas que perseguían al autobús se ubicaron a corta distancia, casi al mismo tiempo, en sentido contrario a la circulación, llega una patrulla de la Policía Municipal de Iguala, que se aposta frente a la unidad 15 31 con la intención de bloquear su posible avance.
“De las unidades descendieron agentes de la Policía de Iguala encapuchados, que comienzan a agredir verbalmente a los ocupantes del autobús, le exigen que baje, pero ante la negativa los agentes recolectan piedras y ramas de los árboles con los que golpean los cristales de la unidad hasta romperlos. Como respuesta los normalistas tiran piedras que llevaban.
Mientras esto ocurría del otro lado de la carretera, del sentido que va de Chilpancingo a Iguala, arriba otra patrulla de Iguala, que se ubica en la carpeta asfáltica apenas pasando el puente, la agresión física contra los normalistas continúa y ellos arengan a favor de su escuela.
Por los espacios abiertos del autobús, ya rotos sus cristales, elementos rocían gas lacrimógeno al interior del autobús, así como granadas del mismo gas, por lo que los ocupantes se ven obligados a descender de la unidad, bajó uno de los normalistas y de inmediato es agredido, sometido y detenido por la policía.
“Son arrojados violentamente al piso en el que son colocados hacía abajo. Una vez que los policías municipales toman el control de la situación comienzan a subirlos a la patrulla ubicada en Contra flujo del autobús, uno de los policías le dice a sus compañeros: ‘ya no caben en la patrulla’ y en respuesta el otro agente señala: ‘no importa, ahorita vienen los de Huitzuco'”.
“Instantes después, en sentido contrario, arriban tres patrullas presumiblemente de Huitzuco y empiezan a subir a los normalistas a estas patrullas, momento en el cual, del otro lado de la carretera que corre de Chilpancingo a Iguala, llegan dos patrullas de la Policía Federal y de eso se percatan los municipales de Iguala, dos de ellos lo han declarado así”.

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