Control. Goldcorp, Agnico Eagle, New Gold, Yamana Gold, Torex Gold Resources y Alamos Gold tienen permisos para explotar 7 de las 10 minas más grandes de oro en Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Zacatecas, Jalisco, Guerrero y Oaxaca.

El 74 por ciento de las concesiones de exploración minera en México, se encuentra en manos extranjeras. Concretamente, canadienses. Siete grandes compañías dominan el negocio del oro y otros metales. Según el último informe del también canadiense Instituto Fraser, México perdió el atractivo para la inversión minera global en 2015, cayendo 13 puestos hasta el puesto número 37 de 109 países entre los que destacan Chile y Perú en América Latina, que adelantan con el primer y segundo lugar al país azteca.

Goldcorp, Agnico Eagle, New Gold, Yamana Gold, Torex Gold Resources y Alamos Gold se mantienen en el país con permisos para explotar 7 de las 10 minas más grandes de oro en el país concentradas entre Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Zacatecas, Jalisco, Guerrero y Oaxaca. Según la datos de la Secretaría de Economía, en 2013 se contabilizaron 857 proyectos mineros (entre explotación y exploración) con capital extranjero en el país, distribuidos alrededor de 16 estados.

Las empresas calificaron la política pública pro minera de México con un descenso en su puntuación. Desde 2013, México ha sido calificado por las mineras con peor calificación tras la aprobación del nuevo marco fiscal en el país que incluyó un nuevo impuesto del 7.5 por ciento sobre el flujo de operación de las empresas, un nuevo derecho sobre las extracciones de oro, plata y platino; y la supresión de las deducciones fiscales que las grandes empresas tenían en sus gastos de exploración.

Las grandes corporaciones mineras, según un informe de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y el Centro de Análisis e Investigación Fundar, expusieron que el valor total de la producción de los minerales que se explotan en México no se comparan con los beneficios que obtienen la utilidad neta de las empresas. Según datos de ASF, entre 2008 y 2013 México perdió unos 3,000 millones de pesos de recursos explotados por empresas mineras instaladas en el país. Sólo un 0.6 por ciento de esos beneficios se quedaron en territorio nacional, de un total de 1.2 billones.

Siglo Durango

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