Mientras Barack Obama realizaba su histórica visita a Cuba, en Bruselas 31 personas morían en un nuevo atentado perpetrado por terroristas.

Era la primera vez que eso sucedía en 88 años, tras una larga Guerra Fría de por medio, sin comunicación diplomática alguna.

La agenda de Obama se realizaba con relativa normalidad, hasta que la mañana del martes 22 de marzo un doble atentado explosivo en Bruselas, deja 31 muertos y cientos de heridos. 

El terrorismo nuevamente tocaba de manera violenta la puerta de Europa, en una de las ciudades más cosmopolitas y multiculturales de la región.

Una foto difundida por el Departamento de Estado de EE.UU. muestra el momento exacto en que Barack Obama se entera de este lamentable suceso. En la imagen, aparece junto a Susan Rice, una de sus asesoras de Seguridad Nacional.

Al otro lado de la línea, en Washington, Liza Monaco, asesora de la presidencia les ponía al tanto de lo que sucedió en Bélgica a solo instantes.

La imagen fue tomada en la residencia del jefe de la misión de los Estados Unidos en La Habana, Cuba. Desde ahí, Obama saldría a dirigirse a los ciudadanos cubanos desde el Gran Hotel La Habana.

Antes de seguir con su agenda, el presidente de EE.UU. se comunicó con Carles Michel, primer ministro belga para darle sus condolencias y ofrecerle el apoyo de su gobierno.