El viernes 18 de marzo, Mariana no sabía si reír o llorar mientras esperaba en la fila de un banco su turno para pasar a la ventanilla.

En su mano llevaba un paquete voluminoso de hojas rotuladas con la enorme G que distinguen al gobierno priista del Estado de México.

Nerviosa, platicaba a quien quisiera escucharla que eran 15 fotomultas que habían llegado a su domicilio, cada una de 182 pesos, supuestamente por circular a exceso de velocidad por un punto que no lograba identificar.

En la papeleta aparecían dos fotografías de su automóvil, en el que anda para todos lados por cuestiones de trabajo.

El documento establecía que había sido infraccionada por circular entre 100 y 110 kilómetos por hora en una zona donde sólo se permiten 80 kilómetros por hora.

Ella no sabía ni que había un límite de velocidad, ya que en las carreteras de la entidad casi no existen los señalamientos, ni que el gobierno había puesto en funcionamiento el sistema de fotomultas para infraccionar a los conductores.

Su punto de vista sobre lo que estaba pasando lo resumió en tres palabras: Es un robo.

“Las carreteras de toda la región son un asco, llenas de baches, basura y muy inseguras, pero eso sí, el gobierno en lugar de arreglarlas pone aparatos para sacarnos más dinero a los ciudadanos”, sentenció molesta.

Durante un recorrido realizado por el tramo Chalco – Amecameca de la carretera federal México – Cuautla, donde se encuentra instalada una de las cámaras para infraccionar, se encontraron al menos 20 enormes baches que ponen en riesgo la seguridad de los pasajeros de los vehículos que circulan por el lugar.

Asimismo, a lo largo de la vialidad hay acumulada basura y malesa que demuestran la falta de mantenimiento por parte de las autoridades responsables del tramo carretero.

En los límites de los municipios de Chalco y Cocotitlán fue construida una estructura tubular donde se encuentran las cámaras de fotomultas, sin embargo en el sitio no existen señalamientos que indiquen los límites de velocidad permitidos para circular.

El único anuncio que se ve a lo lejos es un espectacular rentado al PRI.

“Voy a apelar, me dicen que puedo apelar, no sé cómo hacerlo pero voy a investigar, no voy a dejar que me sigan robando estos desgraciados”, dijo al tiempo que golpeaba con su mano las hojas con el logo de la enorme G.

Lo que no saben miles de automovilistas, porque el gobierno nunca realizó una campaña de información para los conductores, es que desde finales del año pasado, la entidad gobernada por Eruviel Ávila implementó el programa Límite Seguro, consistente fotomultas que sanciona a los automovilistas que exceden los límites de velocidad.

Las cámaras se encuentran en las vías rápidas de los municipios de Cocotitlán, Morelos; Ecatepec de Morelos, Tlalnepantla, Naucalpan, San Felipe del Progreso, Ocuilan, Valle de Chalco-Solidaridad, Temamatla, Tenango del Aire, Atlacomulco, Metepec, Texcoco, Atizapán, Nicolás Romero, Toluca e Ixtapaluca, entre otros.

Las cámaras instaladas en diversos puntos sirven para detectar si excedes el límite de velocidad de la zona en la que circulas. Es importante destacar que en una misma avenida, puedes encontrar diferentes límites, como por ejemplo de 70 a 80 km/h, por ello es importante estar atento a los señalamientos para no sobrepasarlos.

En el Estado de México existe una tarifa única por exceder la velocidad, así que no importa si circulabas a 10 km/h por encima de lo permitido o a 100 km/h sobre la ley.

La multa por esto es de cinco salarios mínimos, lo que representa 365.2 pesos; pero, como en otras localidades, si realizas el pago 15 días posteriores a ser notificado puedes obtener un descuento del cincuenta por ciento, lo que se traduce en un pago final de 182.60 pesos.

Se expide una multa por cada cámara en la que los automovilistas excedan el límite permitido, así que en un tramo se pueden acumular más de mil pesos en infracciones si es que se recorren varios municipios a alta velocidad.

A partir de la semana anterior, miles de automovilistas de la zona oriente del Estado de México empezaron a recibir las infracciones que cometieron en noviembre y diciembre del año pasado. La molestia e inconformidad por esta situación va en aumento.