El día 7 de marzo por la tarde los Maestros Rosella Spinosa y Alessandro Calcagnile deleitaron durante más de una hora a un público mexiquense que se mostró receptivo y agradecido ante la presentación de este recital anunciado que superó por mucho las expectativas. Ver el Auditorio Sor Juana Inés de la Cruz del Museo del Barro lleno en lunes demuestra que los públicos mexiquenses tienen una gran sensibilidad y que valoran las muestras estéticas de alta calidad.

Luego de haberse presentado el pasado miércoles en el Carnegie Hall de Nueva York, Spinosa y Calcagnile, complacieron al público mexicano por más de una hora, con un programa exclusivo y variado que abarcó desde música latinoamericana hasta rusa, pasando por música italiana.

El Dúo Italiano llegó a nuestro Estado para presentar la obra “Woods” de la autoría de la maestra Spinosa, justo después de haberla estrenado en Nueva York, además de presentar obras de innegable calidad.

El concierto inició con la pieza “Las cuatro estaciones porteñas” del compositor argentino Astor Piazzolla, misma que se presentó en cuatro movimientos: primavera, verano, otoño e invierno, enseguida, el público escuchó “Las fuentes de Roma”, poema sinfónico del compositor italiano Ottorino Respighi, que representa cada una de las fuentes de esa ciudad, en diferentes momentos del día –las del Valle de Giulia, al amanecer; la del Tritón, en la mañana; la de Trevi, al mediodía, y la de Villa Medici, al atardecer. Uno de los momentos más esperados fue la presentación de “Woods”-estrenada hace unos días en NY-, compuesta por Rossella Spinosa quien al preguntarle cómo es su proceso de creación y composición dijo: “es muy difícil porque cuando escribo comienzo con la idea de dónde parto y a dónde quiero llegar. Lo más difícil es ser capaz de llevar al público al imaginario del propio artista. Existen cuatro estructuras dentro de esta composición y entre cada una de ellas existe una aparente pausa, que es en realidad un alto en la intensidad de la emoción para  dar paso a la siguiente.”

En palabras de Spinosa “Woods en una pieza que tiene un inicio muy violento.”, mientras que el maestro Alessandro Calcagnile comentó que “la intención de Rosella no es bajar la energía sino conservarla, pero mostrarla con la riqueza de un prisma diverso.”

Spinosa dijo que “contar con la descripción de un intérprete en cuanto al contenido de una obra es algo maravilloso, ya que a veces el mismo compositor es incapaz de enunciar en palabras los sentimientos que su propia composición le produce.”

Esta obra permite a los dos intérpretes compartir con la audiencia momentos que lo convierten por momentos en un recital agresivo y violento mientras que en otros tantos pareciera que el drama de la rutina y la cotidianidad de esa que cala en los huesos es la que termina por identificar la realidad de lo contemporáneo. Con momentos de aparente locura desbordada carente de límites y en pugna por un encuentro con el duelo de lo que nos confronta entre lo que debe ser, lo que es y la desesperación que desencadena en aquel que se encuentra imposibilitado para vivir de otra manera.

Al preguntarle a Spinosa qué es lo que deseaba expresar con esta pieza y cómo cree que el público mexicano la entendería en el marco de la globalización dijo “es una pregunta compleja, es muy interesante para nosotros, tenemos una tradición europea e italiana, y para nosotros como intérpretes es muy interesante presenciar la forma en que nuestro acercamiento a la música es recibido en este caso por ustedes, para mí como compositora es sumamente importante, pues mi lenguaje proviene de una muy antigua tradición europea.”

Al recordarle que nuestro español proviene del latín, así como el italiano, Alesandro Calcagnile dijo “es verdad, pero además la música es un lenguaje universal, que permite acercar los sentimientos.”

Esta es la primera ocasión que el Dúo se encuentra en México, posterior de haber estado en Argentina, Estados Unidos, y Japón.

Al preguntarles por sus expectativas ante el público mexicano, dijeron que hasta el momento no habían tenido mucho tiempo de pensar en eso, pero que se sentían muy contentos ya que habían sido recibidos con mucha hospitalidad y que la gente había sido muy educada y agradable con ellos. La maestra Spinosa dijo que deseaba que su lenguaje fuera entendido a través de la música y que provocara reacciones en la audiencia.

El clímax del concierto fue cuando los maestros interpretaron, “La consagración de la primavera”, pieza que implicó un gran reto por tocarla, como en la versión original del compositor ruso Igor Stravinsky,  en un sólo piano; logrando evocar escenas primitivas en dos actos: La adoración de la tierra y El sacrificio.

El diálogo entre los espectadores y los intérpretes fue llevado a su máxima expresión, y al término del concierto un público aplaudiendo de pie durante un largo tiempo fue la demostración de que la universalidad de la música, el arte y la cultura traspasa cualquier barrera.

El director de Cultura, Rodrigo Benjamín Flores Santín, señaló que uno de los ejes rectores del gobierno actual es atender la demanda cultural que los metepequenses merecen e hizo entrega a los artistas, de un árbol de la vida, elaborado por el maestro alfarero Guillermo Serrano.

Recital A Cuatro Manos (3)

Por: Paloma Cuevas R.

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